EL CONDIMENTO QUE DEBES EVITAR AL COCINAR POLLO
Expertos revelan qué condimento puede arruinar la textura del pollo y cómo condimentarlo adecuadamente.

El pollo es una de las carnes más consumidas y versátiles en la cocina, pero al momento de sazonarlo, es crucial elegir los condimentos adecuados. En este sentido, se ha determinado que la sal gruesa debe usarse con precaución, ya que puede afectar negativamente la textura de la carne.
A diferencia del romero y el curry, que aportan aromas y sabores agradables, la sal gruesa, debido a sus cristales grandes, tarda más en disolverse y puede extraer la humedad del pollo durante su cocción. Si se aplica demasiado pronto o en exceso, el resultado puede ser una carne seca y con un sabor salado irregular.
La sal gruesa es adecuada para cocciones lentas, como asados, pero no es recomendada para preparaciones rápidas como pechugas a la plancha, bastones de pollo, milanesas o pollo al horno en trozos pequeños. En estos casos, es mejor optar por sal fina o mezclas de especias, que permiten una distribución del sabor más uniforme.
Por otro lado, el romero es ideal para asados, ya que su aroma resiste altas temperaturas, mientras que el curry aporta un perfil especiado más intenso, común en recetas asiáticas. Este último se puede mezclar con yogur o leche de coco para marinar el pollo.
Para condimentar el pollo de manera efectiva, los expertos sugieren usar sal fina o marina, pimienta negra, pimentón, ajo, romero fresco, y curry o cúrcuma según el estilo de la receta. La elección del tipo de sal puede modificar significativamente el resultado final, por lo que se recomienda evitar la sal gruesa en preparaciones rápidas para conseguir un pollo más jugoso y con un sabor uniforme.