HINCHA ARGENTINO RELATA EXPERIENCIA ATERRADORA TRAS UN TIROTEO EN KANSAS CITY
Alejandro Berbari vivió momentos de terror en una autopista de Kansas City cuando el auto que lo trasladaba fue baleado. El chofer resultó herido antes del debut de Argentina en el Mundial 2026.

Un hincha argentino, Alejandro Berbari, residente en Estados Unidos desde hace 30 años, vivió una experiencia aterradora en los momentos previos al partido entre Argentina y Argelia en el Mundial 2026. Mientras se dirigía al estadio en un auto de aplicación, el vehículo fue baleado en una autopista de Kansas City.
El incidente ocurrió cuando Berbari, junto a su esposa y amigos, viajaba por la autopista I70. De acuerdo con su relato, un auto pasó a gran velocidad y de repente escucharon dos disparos. Inicialmente, pensaron que habían pinchado una rueda, pero pronto se dieron cuenta de la gravedad de la situación cuando el chofer comenzó a gritar que había sido herido.
“¡Me dieron!, ¡Me dieron! ¡Llamen al 911!”, fueron las palabras que resonaron en el vehículo. Berbari se asomó al asiento delantero y vio que el chofer tenía dos balazos en la pierna. En ese momento, el pánico y la confusión se apoderaron de ellos.
En medio de la crisis, Berbari se comunicó con una operadora del 911 y realizó maniobras de primeros auxilios para ayudar al chofer, a quien le aplicó presión en la herida con toallas higiénicas. Afortunadamente, diez minutos después, llegaron ambulancias y patrulleros para brindar asistencia.
“Me dio mucha pena lo que le pasó, pero me informaron que sus heridas no eran de gravedad”, relató. Después de que las autoridades tomaron las declaraciones necesarias, los policías se ofrecieron a llevar a Berbari y a su grupo al estadio en un vehículo policial, lo que les permitió llegar justo a tiempo para el inicio del partido.
El incidente no fue aislado, ya que medios locales reportaron al menos cinco tiroteos similares en la misma zona, con un saldo de una persona fallecida y varios heridos. Berbari enfatizó que, aunque él y su grupo salieron ilesos, la situación podría haber tenido un desenlace mucho más trágico. “Estos tiroteos son comunes aquí, pasan una vez por semana, pero en 30 años nunca había vivido algo así”, concluyó.