EL RIEGO POR INMERSIÓN: LA TÉCNICA INVERNAL QUE REVOLUCIONARÁ TU JARDINERÍA
Durante el invierno, los viveros aplican un método de riego que evita problemas de humedad en las plantas. Conocé cómo funciona y sus beneficios.

Con la llegada del invierno, muchos jardineros aficionados continúan utilizando la regadera para mantener sus plantas, sin saber que esta práctica puede ser perjudicial en los meses más fríos. Los especialistas en viveros y espacios de producción han adoptado un método diferente que minimiza el riesgo de hongos y exceso de humedad.
El riego por inmersión es una técnica que permite hidratar las raíces de las plantas sin empapar la superficie. Este método consiste en sumergir la maceta en un recipiente con agua durante algunos minutos, lo que permite que el sustrato absorba la humedad desde la base. Una vez que la tierra está húmeda, la maceta se retira y se deja escurrir antes de volver a su lugar.
Este tipo de riego se vuelve esencial durante los meses fríos, ya que la evaporación disminuye y el sustrato tarda más en secarse. Regar desde arriba puede provocar acumulaciones de humedad que favorecen la aparición de enfermedades en las plantas. Además, muchas especies reducen su actividad en invierno y requieren menos agua, lo que hace que el riego por inmersión sea una opción más controlada y segura.
Si bien no es necesario aplicar esta técnica en todas las plantas, se recomienda especialmente para:
- Plantas de interior
- Violetas africanas
- Helechos
- Plantas tropicales
- Especies en macetas pequeñas
Además, es útil para sustratos que tienden a secarse demasiado y luego presentan dificultades para absorber agua de manera uniforme.
