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Sociedad 20 junio, 2026

JULIO INOSTROZA: UN MECÁNICO QUE SUPERÓ UN ACCIDENTE Y SIGUE ADELANTE EN SU TALLER

Tras un accidente fatal en 2015, Julio Inostroza, único sobreviviente, se adaptó a su nueva vida en silla de ruedas y continuó trabajando como mecánico.

Julio Inostroza trabajando en su taller de mecánica

En 2015, Julio Inostroza se convirtió en el único sobreviviente de un trágico accidente automovilístico en Comodoro Rivadavia. Durante su recuperación, enfrentó un diagnóstico devastador: no volvería a caminar. Sin embargo, su determinación y amor por la mecánica lo llevaron a reconstruir su vida.

La historia de Julio comenzó cuando, a los 15 años, se interesó por la mecánica gracias a un tío que arreglaba autos antiguos. Años más tarde, tras ser despedido de su trabajo, decidió vender su auto a un amigo, quien lo llevaría de regreso a casa. Ese viaje se tornó fatal cuando el vehículo perdió el control y chocó contra unos árboles. La novia de su amigo murió en el acto y él quedó con una lesión medular.

Luego del accidente, Julio fue trasladado a Buenos Aires para su tratamiento. A pesar de la gravedad de su situación, decidió no rendirse. “No me tiré abajo, acepté enseguida el diagnóstico”, expresó. Después de cinco meses de rehabilitación, volvió a Comodoro Rivadavia con la firme intención de retomar su pasión por la mecánica.

“La mecánica siempre fue lo que me gustó hacer y además, era la única herramienta que tenía”, afirmó. Estableció su propio taller en la casa de sus padres y comenzó a recibir autos para reparar. Con el tiempo, desarrolló una técnica para trabajar desde la silla de ruedas, adaptándose a cada situación.

Julio realiza todo tipo de trabajos mecánicos, desde cambios de embrague hasta reparaciones de motores. Aunque algunas tareas son más complicadas debido a su altura, siempre busca la manera de solucionarlo. “Las camionetas son difíciles por el tema de la altura, pero intento buscarle la vuelta”, comentó.

Su capacidad y dedicación no han pasado desapercibidas. Los clientes suelen mostrar admiración por su fortaleza, lo que le motiva a seguir adelante. “Se sorprenden de que una persona en silla de ruedas esté trabajando. Me felicitan y les dicen a mis papás que es admirable la fortaleza que tengo”, relató.

La reflexión de Julio es clara: “Los límites no son físicos, sino mentales”. Su historia es un ejemplo de superación, demostrando que, a pesar de las adversidades, es posible encontrar un camino y seguir adelante. Once años después del accidente, continúa trabajando entre motores y herramientas, reafirmando su pasión por la mecánica.

Julio Inostroza, mecánico en su taller, sonríe mientras trabaja en una pieza de maquinaria
Julio Inostroza, un mecánico que ha superado adversidades, trabaja en su taller en Comodoro Rivadavia
Julio Inostroza posando junto a un automóvil azul en su taller
Julio Inostroza, mecánico y sobreviviente de un accidente, muestra su dedicación en su taller
Julio Inostroza trabajando en su taller mecánico en Comodoro Rivadavia
Julio Inostroza, mecánico y sobreviviente de un accidente, continúa su labor en el taller
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