EL DESAFÍO DEL TENIS ARGENTINO EN LA GIRA NORTEAMERICANA SOBRE CEMENTO
Los tenistas argentinos se preparan para un exigente calendario de siete semanas que incluye el US Open y varios torneos importantes, buscando mejorar su ranking.
La gira norteamericana sobre cemento representa un gran reto para la nueva generación del tenis argentino. A partir de esta semana, los actuales Top 100 del país enfrentarán un arduo recorrido de siete semanas que incluye el US Open, dos Masters 1000, dos ATP 500 y un ATP 250. Este tramo del calendario es crucial para sumar puntos y mejorar sus posiciones en el ranking.
Históricamente, varios de los tenistas argentinos no han podido participar de manera regular en estos torneos debido a limitaciones de ranking. A pesar de que algunos lograron acceder a los cuadros principales, los resultados no han sido los esperados, lo que ha dificultado una presencia competitiva constante.
Entre los argentinos con más experiencia en esta gira se encuentran Francisco Cerúndolo (20°), Tomás Etcheverry (31°) y Sebastián Báez (53°). Todos ellos han disputado en varias ocasiones los Masters 1000 y el US Open. Sin embargo, el Masters 1000 canadiense ha sido un torneo con escasa representación argentina en los últimos años, a pesar de que Guillermo Cañas lo ganó en 2002.
La presente temporada marca el debut de Román Burruchaga (58°) en la gira norteamericana, así como la primera participación en el cuadro principal del US Open para Thiago Tirante (64°). Ambos tenistas son parte de una nueva generación que busca dejar su huella en esta superficie.
Los resultados recientes de los argentinos en esta gira han sido variados. Cerúndolo y Etcheverry son considerados las principales cartas para obtener buenos resultados, aunque ambos aún luchan por establecerse con regularidad en las etapas avanzadas de los grandes torneos. En el caso de Cerúndolo, su mejor desempeño fue en Toronto 2025, donde llegó a los octavos de final.
Por su parte, Sebastián Báez se destaca como el argentino con el mejor logro reciente en esta gira, habiendo ganado el ATP de Winston-Salem en 2023. Sin embargo, la tendencia general ha sido de dificultades para los argentinos en esta superficie, con solo dos jugadores mostrando un balance positivo entre victorias y derrotas.
Con la gira norteamericana a la vista, los tenistas argentinos afrontan esta oportunidad con una mezcla de cautela y expectativas, buscando revertir una tendencia que ha marcado a toda una generación.


