LA FIFA LANZA UN CONTROVERTIDO PLAN PARA CAPTAR 10 MIL MILLONES DE DÓLARES EN INVERSIONES
La FIFA presentó un nuevo proyecto que busca atraer inversiones privadas, generando críticas de la UEFA y figuras del fútbol.
La FIFA anunció este martes un ambicioso plan para crear una nueva empresa llamada FIFA Forward Enterprise (FFE), destinada a concentrar sus negocios comerciales y atraer inversiones privadas por hasta 10 mil millones de dólares. Este proyecto ha generado una fuerte controversia en el mundo del fútbol, especialmente entre los aficionados y organizaciones como la UEFA.
La iniciativa busca reunir los derechos de televisión, acuerdos de patrocinio, venta de entradas y licencias comerciales, además de la organización de torneos como el Mundial. La FIFA aclaró que las inversiones serán solo de participaciones minoritarias, limitando el control de los inversores en la toma de decisiones, con un 20% de las acciones disponibles en el mercado.
Sin embargo, el vínculo del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, con la familia Trump ha intensificado las críticas. La principal empresa interesada en adquirir acciones de la FFE está relacionada con esta familia, lo que ha generado desconfianza sobre la independencia de la FIFA en la gestión del fútbol mundial.
A pesar de la controversia, la FIFA estima que la FFE podría generar ingresos de 4.200 millones de dólares en su primer año. Además, se lanzará el FIFA Fast Forward Programme, que tiene como objetivo reunir más de 10 mil millones de dólares en los próximos cuatro años para distribuir entre las asociaciones miembro y otros programas de desarrollo.
Este plan aún debe ser aprobado por el Consejo de la FIFA antes de su implementación. La UEFA, por su parte, ha criticado la propuesta, argumentando que el fútbol no debe ser un activo especulativo y que no pertenece a los inversores, sino a los hinchas y a quienes lo sostienen.
Las críticas también han llegado de figuras como el expresidente de la FIFA, Josepp Blatter, quien afirmó que “nadie tiene derecho a vender nuestro deporte”. La oposición a este proyecto refleja una creciente preocupación sobre la comercialización excesiva del fútbol y su impacto en la comunidad de aficionados.

