ESTADOS UNIDOS PROHÍBE ROBOTS FABRICADOS EN CHINA POR RIESGOS A LA SEGURIDAD NACIONAL
La FCC de EE.UU. anunció la prohibición de comercializar robots chinos, citando amenazas a la seguridad nacional, en un contexto de tensiones tecnológicas con China.
La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) ha implementado una prohibición que impide la comercialización y el uso de robots fabricados en China. Esta decisión, anunciada recientemente, responde a lo que la agencia considera «riesgos inaceptables para la seguridad nacional».
La FCC ha utilizado argumentos similares en bloqueos anteriores a fabricantes tecnológicos de origen chino, como Huawei y TikTok. La medida se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio de la administración estadounidense para frenar la entrada de tecnología china en su territorio, especialmente en el ámbito de la robótica, donde China ha tomado un rol protagónico.
Según un informe de LexisNexis, seis de las diez principales empresas de robots humanoides son chinas, y se estima que en 2024 representarán el 90% de los envíos globales en este sector. A pesar de que los fabricantes estadounidenses han enfrentado desafíos en la producción masiva de sus tecnologías, el avance de los modelos chinos ha generado preocupación en Washington y en la industria tecnológica de EE.UU.
La FCC ha advertido que los robots de origen chino podrían ser utilizados por actores malintencionados para recopilar datos, lo que representa un potencial riesgo para la privacidad y la seguridad de los ciudadanos estadounidenses. Las restricciones aplican únicamente a modelos que aún no han sido lanzados al mercado estadounidense, aunque la FCC puede revocar autorizaciones de venta de productos previamente aprobados.
Un funcionario de la administración de Donald Trump declaró que es fundamental que Estados Unidos cuente con cadenas de suministro independientes para tecnologías críticas, subrayando que «la seguridad económica es seguridad nacional».
Tras el anuncio, la embajada de China en Washington instó a EE.UU. a dejar de «difamar» a sus empresas y amenazarlas con sanciones. Los representantes diplomáticos expresaron su disposición a tomar medidas en respuesta a cualquier acción que perjudique los intereses chinos.
Por su parte, el analista Xiang Ligang afirmó que Estados Unidos está consciente de que su ventaja tecnológica se está erosionando rápidamente, pero persiste en su intención de mantener su posición como líder en tecnología mundial.


