IRÁN REAFIRMA CIERRE DEL ESTRECHO DE ORMUZ Y ADVIERTE A ALIADOS DE EE.UU.
La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que responderá con fuerza a los países que mantengan su apoyo a Estados Unidos, mientras el conflicto en la región se intensifica.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) emitió una fuerte advertencia este jueves, afirmando que aquellos países que colaboren con Estados Unidos en Medio Oriente recibirán una «dura respuesta». Esta declaración se produce en medio de un aumento de las tensiones tras las recientes amenazas del presidente Donald Trump de atacar a Irán.
En un comunicado difundido por la televisión estatal IRIB, la IRGC reafirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen los bombardeos y la presencia militar estadounidense en la región. «Los países que presten ayuda al agresor recibirán una dura respuesta si no corrigen su comportamiento», advirtió la organización militar.
El ejército estadounidense completó una «intensa oleada» de bombardeos contra objetivos iraníes, lo que ha intensificado la situación. Según informes, dos petroleros intentaron salir del estrecho bajo la supervisión de aeronaves estadounidenses, pero tuvieron que regresar debido a un «gran incendio» en uno de ellos, aunque no se presentaron pruebas verificables de este incidente.
La IRGC también reivindicó el control absoluto sobre el estrecho, declarando que «no permitiremos que un extraño que ha llegado desde miles de kilómetros de distancia interfiera». Además, enfatizó que el estrecho no se reabrirá mientras persistan las amenazas y la injerencia de las autoridades estadounidenses.
En un contexto de escalada militar, las defensas antiaéreas de Jordania interceptaron cinco misiles lanzados desde Irán, justo después de que Estados Unidos anunciara una nueva ofensiva contra objetivos iraníes en respuesta a un ataque previo contra una base militar estadounidense en territorio jordano. Las autoridades jordanas confirmaron que no hubo víctimas en el incidente.
Estas hostilidades han reavivado el conflicto en la región, que había estado en pausa durante casi una semana, y se presentan en un momento en que las tensiones entre Irán y Estados Unidos alcanzan niveles críticos.
