TENSO CRUCE EN EL JUICIO POR LA DESAPARICIÓN DE LOAN DANILO PEÑA
Un nuevo episodio conflictivo se vivió en el juicio por la desaparición de Loan, marcado por gritos y acusaciones entre defensores y el fiscal.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña vivió un nuevo capítulo de tensión el pasado 30 de julio de 2026, cuando un fuerte intercambio de palabras entre el fiscal general y los abogados defensores obligó al presidente del Tribunal a interrumpir la audiencia. El conflicto se desató durante la declaración del exviceintendente de 9 de Julio, quien respondía preguntas sobre una transferencia de dinero de la Municipalidad a la Fundación Lucio Dupuy.
Durante su testimonio, el exfuncionario expresó su sorpresa por la decisión del intendente de destinar esos fondos a la fundación, lo que generó una serie de objeciones por parte de la defensa. El ambiente se tornó hostil, con gritos e interrupciones, incluyendo intervenciones a través de videollamadas, ya que no todos los abogados estaban presentes en la sala.
El fiscal Carlos Schaefer mostró su malestar ante las interrupciones, señalando que el abogado Rodolfo Baqué había provocado una nueva interrupción en la audiencia. En respuesta, el abogado de Alan Cañete, Martín Leiro, defendió su postura afirmando: «No me grite, yo lo estoy respetando. El que no está respetando es el señor fiscal».
El presidente del Tribunal, Fermín Amado Ceroleni, tuvo que intervenir para restablecer el orden y pidió que los abogados respetaran el turno de palabra. Sin embargo, la confrontación continuó, con Baqué reclamando que su honor había sido mancillado por el fiscal, lo que llevó al presidente del Tribunal a suspender momentáneamente la audiencia para evaluar qué medidas tomar respecto a los defensores involucrados.
Fuera de la sala, Leiro cuestionó la metodología de interrogatorio del fiscal, comparando el juicio con un reality show: «Este juicio parece la casa de Gran Hermano«. Sostuvo que las preguntas del fiscal guiaban las respuestas de los testigos y defendió el derecho de la defensa a objetar tales intervenciones.
Leiro también criticó al presidente del Tribunal por su actitud durante las objeciones y advirtió que podría abandonar la defensa de su cliente si no podía ejercer su función adecuadamente. «No tengo intenciones, pero va a llegar un momento en el que, si no puedo ejercer la legítima defensa de mi asistido, tengo que dar un paso al costado», afirmó.
El Tribunal finalmente decidió interrumpir la audiencia y analizar qué medidas adoptar respecto de los defensores antes de retomar el juicio, que sigue generando atención mediática y social.

