ARGENTINA AVANZA EN TRATAMIENTOS DE PROTONTERAPIA Y RADIOFÁRMACOS
La medicina nuclear en Argentina se fortalece con la implementación de tecnologías avanzadas para el tratamiento del cáncer, aunque el acceso sigue siendo un desafío.

Argentina está impulsando proyectos pioneros en medicina nuclear, enfocándose en la protonterapia y los radiofármacos, tecnologías que prometen transformar los tratamientos oncológicos en la región. El médico cardiólogo Néstor Pérez Baliño ha sido nombrado titular de la Gerencia del Área de Aplicaciones Nucleares en Salud de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), marcando un hito al convertirse en el primer médico en ocupar este cargo.
Pérez Baliño expresó su compromiso de acercar la tecnología nuclear a la comunidad médica, con el objetivo de que los avances en salud tengan un impacto positivo en la atención a los pacientes. La llegada de la protonterapia se considera un avance significativo en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, ya que permite atacar tumores con mayor precisión, reduciendo el daño a los tejidos sanos circundantes, lo cual es especialmente relevante en pacientes pediátricos.
Uno de los proyectos más destacados es el establecimiento del primer Centro de Protonterapia de Sudamérica, que integrará esta tecnología de vanguardia en la lucha contra el cáncer. La protonterapia utiliza protones acelerados para destruir células tumorales, lo que la diferencia de la radioterapia convencional que usa rayos X.
Además, la CNEA ha estado trabajando en el desarrollo de radiofármacos inteligentes, que combinan diagnóstico y tratamiento en un solo paso. Estos tratamientos, que ya tienen aprobación de la FDA, están diseñados para atacar específicamente las características moleculares de los tumores, aumentando la eficacia del tratamiento.
A pesar de estos avances, el acceso a estas tecnologías sigue siendo un reto considerable. Los costos de los radiofármacos terapéuticos pueden oscilar entre 100.000 y 130.000 dólares por tratamiento, lo que limita su disponibilidad para muchos pacientes. A menudo, el acceso se logra a través de amparos judiciales, ya que no siempre están cubiertos por las obras sociales o programas de salud pública.
Los especialistas advierten sobre la necesidad de abordar las barreras estructurales que enfrenta la medicina nuclear en América Latina, como la concentración de servicios en grandes ciudades, la dependencia de importaciones y la falta de producción local. El futuro de la medicina nuclear en Argentina dependerá de la capacidad de convertir estos avances en tratamientos accesibles y eficaces para la población.