DÍA MUNDIAL DEL CÁNCER RENAL: CONCIENCIA SOBRE UNA ENFERMEDAD SILENCIOSA
El cáncer renal, que avanza sin síntomas, se convierte en una de las principales causas de muerte en Argentina. La detección temprana y la prevención son claves.

El cáncer renal es una enfermedad que, en su mayoría, se desarrolla sin dar señales de alerta, lo que la convierte en uno de los tumores más difíciles de detectar en etapas iniciales. En el Día Mundial del Cáncer Renal, que se conmemora cada tercer jueves de junio, especialistas subrayan la importancia de la prevención y los controles médicos periódicos.
Las proyecciones de GLOBOCAN/Cancer Tomorrow indican que Argentina podría registrar más de 2.800 muertes anuales por esta enfermedad hacia 2030, cifra que podría aumentar a 4.285 para 2050. Esto posicionaría al país entre los de mayor mortalidad por cáncer renal en América Latina.
Este tipo de cáncer, que representa entre el 3 y el 5 por ciento de todos los cánceres diagnosticados a nivel mundial, sigue siendo poco conocido por la población. La mayoría de los casos corresponde al carcinoma de células renales, que abarca aproximadamente el 90 por ciento de los tumores malignos del riñón.
Uno de los principales desafíos es que el cáncer renal generalmente no presenta síntomas en sus etapas iniciales. Los tumores pequeños no suelen causar molestias y, debido a la ubicación de los riñones, a menudo no se detectan en exámenes físicos rutinarios. Como resultado, muchos diagnósticos se realizan incidentalmente durante estudios por otras razones de salud.
Los expertos recomiendan prestar especial atención a aquellos con antecedentes familiares, enfermedades hereditarias o patologías renales crónicas. Entre los factores de riesgo se encuentran el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión arterial, la enfermedad renal crónica y la exposición a sustancias químicas industriales.
A pesar de que la enfermedad puede ser silenciosa, algunos síntomas pueden aparecer a medida que el tumor crece. Estos incluyen sangre en la orina, dolor persistente en la espalda baja, fatiga, y pérdida involuntaria de peso. La aparición de estos signos justifica una consulta médica para determinar su origen.
La prevención es fundamental. Los especialistas sugieren dejar de fumar, hacer ejercicio, mantener una dieta saludable y controlar la presión arterial como medidas clave para reducir el riesgo de cáncer renal.
Los tratamientos han avanzado significativamente. Cuando el cáncer se detecta a tiempo, la cirugía es la opción principal y puede ofrecer altas probabilidades de curación. Más del 50 por ciento de los pacientes con cáncer renal en estadio temprano puede curarse, aunque este porcentaje disminuye drásticamente en etapas avanzadas.
En casos más avanzados, existen tratamientos como inmunoterapia y terapias dirigidas que han mejorado las perspectivas de muchos pacientes, prolongando la supervivencia y la calidad de vida.