EL SECRETO PARA LOGRAR PAPAS AL HORNO MÁS CROCANTES SIN ACEITE NI MANTECA
Un truco sorprendente para preparar papas al horno con una textura crujiente y un interior suave se basa en el uso de bicarbonato de sodio.

Las papas al horno son una guarnición muy popular, apreciada por su versatilidad y facilidad de preparación. Sin embargo, conseguir que queden realmente crujientes por fuera y tiernas por dentro puede ser un desafío. A menudo, se piensa que el uso de abundante aceite o manteca es la clave, pero un nuevo truco está revolucionando la forma de cocinarlas.
El secreto radica en agregar una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio al agua de cocción antes de hornear. Este ingrediente modifica el pH del agua, lo que a su vez hace que la superficie de la papa se vuelva más rugosa. Como resultado, durante el horneado, se forma una costra dorada y mucho más crocante.
Para preparar papas al horno de esta manera, se necesitan los siguientes ingredientes:
- 1 kilo de papas.
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
- Sal a gusto.
- Pimienta o especias opcionales.
El proceso es sencillo:
- Pelar las papas y cortarlas en cubos o gajos.
- Hervir abundante agua y agregar el bicarbonato.
- Cocinar las papas durante 8 a 10 minutos.
- Escurrirlas y moverlas suavemente para que la superficie se vuelva un poco áspera.
- Colocarlas en una fuente para horno.
- Hornear a 220 °C durante 35 a 45 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción.
- Retirar cuando estén bien doradas y servir.
El bicarbonato acelera la descomposición del almidón presente en la superficie de las papas, lo que provoca que, una vez escurridas, se forme una capa exterior irregular que se dora mejor en el horno. Gracias a esta reacción, las papas desarrollan una corteza crujiente y un interior muy suave, similar a las que se sirven en los mejores restaurantes.

