EL SOBREVIVIENTE DE LA MASACRE DE CAÑUELAS REVELA LA FRASE DE SU PADRE ANTES DE DISPARARLE
José Naón Giménez, único sobreviviente de un ataque familiar, habla sobre la violencia de género y las secuelas de la tragedia.

José Naón Giménez, quien tenía 20 años cuando su padre, un exmilitar con restricción perimetral, llevó a cabo una masacre en su hogar en Cañuelas, revive el horror de aquella noche del 22 de noviembre de 2022. Su padre asesinó a su madre y a su hermano, y antes de suicidarse, disparó contra él, impactando en su pecho.
En una reciente entrevista, José recordó el momento en que su padre le disparó y le dijo: “Vos sabías que iba a venir”. Esta frase resuena en su memoria, marcando el dolor y la confusión que vivió durante y después del ataque.
La historia de violencia familiar que precedió a la tragedia estuvo llena de humillaciones y agresiones. José relató que las peleas entre sus padres eran frecuentes, y que la primera vez que su padre la golpeó a su madre fue un mes antes del femicidio. A pesar de la denuncia por violencia de género y la restricción perimetral impuesta, el joven sentía que nada podía protegerlos de su padre.
La noche del ataque, José estaba en el baño cuando escuchó la puerta abrirse de golpe. Al salir, vio a su padre armado. Su hermano, Edgardo, intentó enfrentar al agresor, pero fue asesinado. José se interpuso para proteger a sus sobrinas y, en un giro trágico, recibió el disparo que lo dejó gravemente herido.
Después de la tragedia, José fue hospitalizado y pasó dos semanas en terapia intensiva. A pesar de las secuelas físicas, su lucha emocional continúa. Ahora, busca transmitir un mensaje de esperanza a quienes sufren situaciones similares, recordando que hay futuro después de la tragedia.
Hoy, José ha encontrado un nuevo propósito en la vida, rodeado de su familia y trabajando para superar el dolor del pasado. Su historia es un llamado a la acción para que la Justicia actúe con más firmeza frente a la violencia de género, advirtiendo que un botón de pánico y una restricción no son suficientes para detener a un agresor.






