CONSEJOS PARA AHORRAR NAFTA: JESÚS ALLOZA ADVIERTE SOBRE ERRORES COMUNES AL MANEJAR
El experto en autos Jesús Alloza explica cómo ciertas prácticas pueden aumentar el consumo de combustible en lugar de reducirlo.
Ahorrar nafta es una preocupación constante para quienes utilizan su automóvil a diario. Sin embargo, muchas prácticas que se consideran efectivas para disminuir el consumo pueden tener el efecto contrario. El especialista en automóviles Jesús Alloza advirtió sobre un error común al volante que provoca que el motor trabaje de manera ineficiente.
Alloza, conocido por sus consejos sobre conducción eficiente en redes sociales, explicó que uno de los mitos más extendidos es la idea de circular siempre en marchas largas y con el motor a muy pocas revoluciones. Aunque se cree que esta técnica reduce el gasto, en realidad puede perjudicar el funcionamiento del vehículo.
El experto enfatiza que entender cómo responde el motor en cada situación es más importante que mantener las revoluciones al mínimo en todo momento. Adaptar la marcha a la velocidad y a las condiciones del camino no solo mejora el rendimiento del vehículo, sino que también ayuda a evitar roturas y reduce el consumo de combustible.
Uno de los errores más comunes que mencionó Alloza es utilizar marchas demasiado largas cuando el vehículo circula a baja velocidad. Muchas personas creen que un motor menos revolucionado consume menos nafta, pero esta idea no siempre es correcta. De hecho, puede generar el efecto opuesto.
Cuando el motor funciona ahogado, necesita hacer un esfuerzo adicional para mantener el ritmo. Esta exigencia extra provoca vibraciones, disminuye la capacidad de respuesta al acelerar y hace que el funcionamiento sea menos eficiente. “Si manejás así pensando que estás ahorrando nafta, te estás equivocando”, resumió Alloza.
Además, un motor que trabaja incómodo consume más combustible porque debe compensar la falta de fuerza con un mayor esfuerzo mecánico. Esto no solo incrementa el gasto, sino que también puede provocar un desgaste prematuro de distintas piezas internas, lo que podría derivar en costosas reparaciones a largo plazo.
Para evitar este problema, el experto recomienda seleccionar siempre una marcha acorde con la velocidad y las condiciones de circulación. De esta manera, el motor opera dentro de su rango óptimo, responde mejor al acelerar y se mantiene un equilibrio entre rendimiento, consumo y durabilidad.
Esta recomendación es válida tanto para vehículos con motores nafteros como diésel. La conducción eficiente no se trata solo de mantener las revoluciones lo más bajas posible, sino de escuchar el comportamiento del motor y utilizar la relación de cambios adecuada en cada momento.
Por último, Alloza también aconsejó respetar los intervalos de mantenimiento indicados por el fabricante del vehículo, que generalmente son cada 10.000 o 15.000 kilómetros, o una vez al año si no se alcanza ese kilometraje. Estas revisiones son fundamentales para detectar problemas a tiempo y evitar reparaciones costosas.

