LA FIFA ENFRENTA CRÍTICAS POR SU PLAN DE VENTA DE PARTICIPACIONES EN LA COPA DEL MUNDO
La FIFA ha anunciado la creación de FIFA Forward Enterprise para vender participaciones a inversores, lo que generó un fuerte rechazo de la UEFA y aficionados.
La FIFA ha desatado una ola de críticas tras anunciar su plan de vender una participación minoritaria en sus derechos comerciales a inversores privados. Este proyecto se enmarca en la creación de una nueva filial llamada FIFA Forward Enterprise (FFE), que agrupará los derechos de transmisión, patrocinio, venta de entradas y licencias de sus torneos más importantes, incluyendo la Copa del Mundo masculina y femenina.
El organismo busca captar hasta 4.200 millones de dólares con esta iniciativa, que ha sido calificada de mercantilización del deporte por la UEFA, grupos de aficionados y figuras políticas. La UEFA, que agrupa a 55 de las 211 asociaciones miembro de la FIFA, emitió un comunicado contundente, afirmando que “esto cruza una línea que las instituciones rectoras del fútbol nunca deberían cruzar”.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la propuesta como un intento de democratizar el fútbol a nivel global. Sin embargo, la respuesta de la UEFA ha sido de rechazo absoluto, señalando que el fútbol no es un activo comercial y que no debería ser vendido.
Además, el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, también se pronunció en contra del plan, argumentando que “el fútbol no pertenece a los inversores, pertenece a la gente que llena las gradas”. Por su parte, la Football Supporters’ Association del Reino Unido calificó la medida como un “nuevo punto bajo” para la FIFA.
Infantino había anticipado el plan en una reunión con las asociaciones miembro, prometiendo desatar el potencial comercial de la FIFA. Sin embargo, este no es el primer intento de atraer capital privado, ya que en 2018 se había intentado un acuerdo similar con el banco japonés SoftBank, que fracasó por la oposición de la UEFA.
En este nuevo modelo, la FIFA propone aumentar los fondos de desarrollo para las asociaciones nacionales, ofreciendo 20 millones de dólares a cada una si el plan se lleva a cabo, frente a los 8 millones actualmente comprometidos para el ciclo 2027-2030. A pesar de esto, la FIFA asegura que mantendrá el control sobre la gobernanza del fútbol y las decisiones reglamentarias.




