VIOLENCIA EN LA FINAL DE LA LIGA NICOLEÑA: BATALLA CAMPAL Y UN KINESIÓLOGO INTERNADO
Los disturbios estallaron tras la victoria de Regatas sobre La Emilia. Un jugador agredió a un rival que abrazaba a su hijo, y un kinesiólogo terminó hospitalizado.
La final de la Liga Nicoleña de Fútbol se tornó violenta tras la victoria de Regatas frente a La Emilia por penales, en un partido que concluyó 0-0 en el tiempo reglamentario y 5-4 en la definición desde los doce pasos. Los incidentes comenzaron en medio de los festejos del equipo ganador, cuando un jugador de La Emilia agredió a un rival que estaba abrazando a su pequeño hijo.
El presidente de Regatas, Ignacio Baldarenas, relató que el futbolista de La Emilia le propinó una patada voladora por la espalda a su jugador, quien estaba en ese momento con su hijo. “Fue una locura. Un jugador corrió 30 metros para pegarle una patada de atrás cuando nuestro jugador estaba abrazando a su hijo. Por poco no le pega al nene”, afirmó Baldarenas.
Los disturbios se intensificaron rápidamente, involucrando a jugadores, cuerpos técnicos y auxiliares de ambos equipos, con corridas y golpes en el campo. En medio de la confusión, el kinesiólogo de Regatas sufrió una feroz agresión al intentar separar a los involucrados, recibiendo cinco patadas en la cabeza, lo que le provocó una conmoción. Fue trasladado al hospital, donde quedó en observación tras perder el conocimiento y experimentar vómitos.
El presidente de Regatas lamentó que, a pesar de la presencia de 85 policías en el evento, los disturbios fueran causados por los propios protagonistas del partido. “Estamos viviendo una locura en el fútbol”, expresó Baldarenas, quien también destacó la colaboración de las autoridades y dirigentes de La Emilia para ayudar a los agredidos.
En respuesta a los incidentes, el Club Social y Deportivo La Emilia emitió un comunicado en el que repudia enérgicamente los hechos de violencia. La institución afirmó que el deporte debe ser un espacio de formación y respeto, y que rechaza categóricamente cualquier manifestación de violencia, comprometiéndose a promover valores de compañerismo e inclusión.