AUMENTO DEL PRECIO DEL TRIGO ENFRENTA ALTOS COSTOS DE PRODUCCIÓN
Un informe de la Fundación FADA revela que, a pesar de los mejores precios del trigo, la presión fiscal y los costos de insumos siguen siendo elevados.

El último informe de la Fundación FADA destaca que, aunque el precio del trigo ha aumentado, los costos de producción continúan siendo un desafío significativo para los agricultores argentinos. En junio de 2026, la presión fiscal sobre la renta agrícola se situó en 61,9%, lo que significa que de cada $100 generados, $61,9 se destinan a impuestos.
Este índice, aunque representa una leve disminución respecto al 62,5% de marzo, sigue siendo elevado. Según Antonella Semadeni, economista de FADA, el trigo y el girasol han visto mejoras en sus precios, en parte gracias a la reducción de las retenciones en el trigo, que pasaron del 7,5% al 5,5%.
En junio, el precio del trigo se incrementó en 15,5% en comparación con marzo y un 6,8% más que en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, otros cultivos como el maíz no han tenido el mismo desempeño, con un aumento de apenas 1,2% en los precios y un aumento de costos significativo.
El informe también señala que el precio de la urea, un fertilizante esencial, ha subido un 48% en lo que va del año, lo que se atribuye a factores internacionales como la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Actualmente, se requieren 4 toneladas de maíz para adquirir una tonelada de urea, mientras que para el trigo son necesarias 3,4 toneladas.
El costo del transporte también ha aumentado, con un 26% de incremento desde marzo, lo que impacta en las provincias más alejadas de los puertos. En provincias como Córdoba, San Luis y La Pampa, hasta el 20% de los camiones de maíz se destina a cubrir costos de transporte.
Finalmente, el informe revela que de cada hectárea agrícola, el 56,7% de los impuestos son nacionales no coparticipables, como derechos de exportación e impuestos a los créditos y débitos bancarios, lo que implica que los recursos generados en las regiones productivas no regresan directamente a ellas.