REUNIÓN CLAVE DEL AUTOMOVILISMO ARGENTINO BUSCA CERRAR LA GRIETA
César Carman y Hugo Mazzacane se reunieron para establecer un diálogo que promueva la unión en el automovilismo argentino.

Este fin de semana, los máximos dirigentes del automovilismo argentino, César Carman, presidente del Automóvil Club Argentino (ACA), y Hugo Mazzacane, de la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC), se reunieron con el objetivo de poner fin a la división que ha marcado este deporte en los últimos años. Este encuentro, que representa el séptimo desde que comenzaron sus negociaciones, se llevó a cabo en un lugar consensuado y resultó en la creación de una mesa de trabajo conjunta.
Ambos dirigentes coincidieron en que es fundamental reanudar el diálogo institucional para fortalecer y desarrollar el automovilismo en Argentina. La mesa de trabajo estará compuesta por representantes de ambas entidades y se enfocará en analizar alternativas a mediano plazo, especialmente con la mirada puesta en la temporada 2027.
“Hoy dimos un paso importante. Después de mucho tiempo, el ACA y la ACTC volvieron a sentarse en una misma mesa para dialogar”, expresó Carman. Además, subrayó que no hubo ganadores ni perdedores, sino que se trató de un esfuerzo conjunto por el bien del automovilismo argentino.
La temporada 2026 está en pleno desarrollo, y los dirigentes enfatizaron la necesidad de actuar con responsabilidad para todos los involucrados en la actividad, incluyendo pilotos, equipos y aficionados. “No es momento de hablar de conclusiones ni de anticipar resultados, sino de valorar que se ha reanudado el diálogo institucional”, añadió Carman.
La historia del automovilismo argentino ha estado marcada por conflictos entre estas dos instituciones. Desde 1979, el Turismo Carretera dejó de ser fiscalizado por el ACA, y a lo largo de los años, las tensiones han surgido en varias ocasiones. Sin embargo, la reciente buena voluntad de ambas partes podría ser clave para resolver las diferencias y avanzar hacia un futuro más unido.
La reunión también fue vista como una oportunidad para que el automovilismo argentino capitalice el fenómeno de Franco Colapinto, un piloto que ha atraído la atención internacional tras su participación en la Fórmula 1.