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Internacionales 19 junio, 2026

CONDENAN A UN HOMBRE POR PROSTITUIR A SU ESPOSA EN SUECIA

Thomas Runsten fue sentenciado a más de cuatro años de prisión por obligar a su mujer a tener relaciones sexuales con desconocidos, tras drogarla y amenazarla.

Thomas Runsten, condenado por prostituir a su esposa

Un tribunal en Suecia ha condenado a Thomas Runsten, un exlíder de la banda de motociclistas Hells Angels, a cuatro años y cinco meses de prisión por obligar a su esposa a prostituirse. A lo largo de más de dos años, alrededor de 280 hombres pasaron por su hogar, donde ella era manipulada psicológicamente y drogada para tener relaciones sexuales con ellos.

La mujer, que vivía con Runsten en Lunde, un pequeño pueblo sueco, finalmente logró escapar en 2025 y denunció los abusos a la policía. Relató que su marido la amenazaba con violencia extrema si se negaba a cumplir con sus exigencias, incluyendo amenazas de muerte.

Runsten grababa las interacciones sexuales con cámaras instaladas en su casa, y se beneficiaba económicamente de estas transacciones, acumulando cerca de 100,000 euros en ganancias. Durante el juicio, se reveló que él había proporcionado drogas y alcohol a su esposa para facilitar los encuentros sexuales.

La defensa de Runsten intentó argumentar que existía consentimiento en la relación y que era un juego consensuado entre la pareja. Sin embargo, los jueces rechazaron esta versión y lo encontraron culpable de proxenetismo, así como de amenazas y lesiones. La sentencia no incluyó violación debido a la interpretación de la ley sueca, que requiere pruebas más contundentes de falta de consentimiento.

Este caso ha sido comparado con el Caso Pelicot en Francia, donde una mujer fue drogada por su esposo durante años para que se prostituyera. Las similitudes en las circunstancias han generado un intenso debate sobre la legalidad y la moralidad de estas prácticas en el contexto de la violencia de género.

Además de la condena de Runsten, 28 clientes que participaron en estos encuentros también fueron juzgados, aunque las penas fueron mucho más leves, con algunos recibiendo solo multas o penas de prisión de corta duración.

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