TENSIÓN EN EL OFICIALISMO: KARINA MILEI Y SANTIAGO CAPUTO EN EL CENTRO DE LA INTERNA
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, busca consolidar su poder en el armado electoral, mientras crecen las dudas sobre el futuro de Santiago Caputo dentro del Gobierno.

La Casa Rosada enfrenta un momento de reordenamiento interno a medida que se aproxima el año electoral. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, se encuentra en una posición clave para consolidar el control de La Libertad Avanza, mientras que Santiago Caputo intenta mantener su influencia gracias a su relación directa con el presidente Javier Milei.
En este contexto, se ha filtrado que el entorno de Karina Milei no tiene intenciones de incluir a miembros de Las Fuerzas del Cielo, la agrupación vinculada a Caputo, en las listas electorales del próximo año. Esta decisión ha generado incertidumbre, especialmente en torno a figuras como Agustín Romo, legislador provincial bonaerense, quien no será reelecto según fuentes cercanas a Milei.
Las tensiones internas se intensifican en un clima de reorganización electoral. En Balcarce 50, se percibe este movimiento como un intento de Karina Milei de acaparar el control sobre las candidaturas y la militancia digital, mientras el sector de Caputo busca preservar su influencia en áreas clave del Gobierno.
Los funcionarios en el oficialismo describen la situación como una variante del “último take-over” de Karina Milei, sugiriendo que esta estrategia podría intensificarse si el presidente logra la reelección. Diversas áreas, como la Secretaría de Inteligencia del Estado y el Ministerio de Salud, están bajo observación en este juego de poder.
A pesar de la creciente tensión, en el oficialismo se habla de una paz temporal, sin cambios significativos previstos hasta las elecciones. Sin embargo, la situación es delicada, ya que el futuro de las áreas de influencia de Caputo sigue siendo incierto.
El presidente Javier Milei ha mostrado señales ambiguas que han llevado a interpretaciones cruzadas sobre su apoyo a ambos sectores. Mientras algunos funcionarios creen que actúa como un árbitro entre Karina y Caputo, otros sugieren que utiliza a ambos para mantener un equilibrio de poder.
La reciente designación de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial ha añadido otra capa de complejidad a la situación. Esta decisión, que según el Gobierno fue directa de Milei, no parece favorecer a ninguno de los dos sectores, lo que podría generar más fricciones en el futuro.
En este clima de incertidumbre, ambos sectores del oficialismo parecen tener que alinearse con el proyecto de reelección del presidente, aunque la tregua actual es frágil y está marcada por la competencia por el control del poder y la comunicación dentro del Gobierno.

