EL GOBIERNO ARGENTINO ENFRENTA DESAFÍOS ELECTORALES Y DE MILITANCIA ANTE EL CASO ADORNI
La Casa Rosada está preocupada por la reforma electoral y el impacto del caso Adorni en la militancia de La Libertad Avanza, clave para la reelección de Milei.

En la Casa Rosada se han encendido las alarmas ante dos cuestiones críticas que afectan la estrategia electoral del oficialismo: la reforma política y el impacto negativo del caso Manuel Adorni en la militancia de La Libertad Avanza. Funcionarios creen que una reforma es esencial para asegurar la reelección de Javier Milei en 2027 y están preocupados por cómo una posible primaria nacional podría perjudicar sus posibilidades en las elecciones generales.
La administración ha reconocido que ya se ha superado la fecha límite para obtener media sanción en el Senado, que había sido fijada antes del primer partido del Mundial el 11 de junio. A pesar de que la iniciativa sigue estancada, desde el Gobierno aseguran que no la consideran caída. “La reforma va a salir, van a poner todo lo necesario. Es la obsesión interna”, comentan.
El mayor temor radica en las PASO, ya que podrían actuar como una gran encuesta nacional que podría reflejar un apoyo menor al de la oposición. Si Milei se sitúa entre el 34% y el 38%, mientras que los sectores opositores suman más, esto podría generar un estrés financiero adverso para el oficialismo.
En este contexto, se ha planteado una alternativa a la eliminación total de las PASO, proponiendo un sistema optativo que permitiría a los partidos sin competencia interna no participar de las primarias. Esta opción busca facilitar negociaciones con gobernadores y otros sectores.
Por otro lado, el caso Adorni ha generado descontento entre los militantes de base, quienes enfrentan insultos y críticas en sus actividades diarias. La falta de una respuesta política clara para defender al jefe de Gabinete complica su trabajo en el terreno. “Nadie lo quiere defender porque no parece creíble su versión”, afirman desde el entorno libertario.
La situación se complica aún más con la presión que enfrenta Adorni, quien podría ser objeto de interpelaciones y hasta una moción de censura. A pesar de la presión, en el Ejecutivo admiten que no hay un sucesor claro y que la continuidad de Adorni dependerá de cómo su caso influya en las reformas del Congreso.
En resumen, el Gobierno argentino busca manejar de manera urgente su frente político, con la reforma electoral como una herramienta clave para evitar inestabilidad financiera y el desgaste que el caso Adorni ha generado en la militancia de La Libertad Avanza.

