LA UNIÓN EUROPEA PROHÍBE EL COBRO POR EQUIPAJE DE MANO EN VUELOS INTERNOS
El Parlamento Europeo aprobó una medida histórica que elimina los cargos por equipaje de mano en aerolíneas, buscando mayor transparencia y protección al consumidor.

El Parlamento Europeo ha alcanzado un acuerdo significativo que prohíbe a las aerolíneas cobrar por el equipaje de mano en todos los vuelos internos de la Unión Europea. Esta decisión, resultado de 13 años de debates, busca eliminar los llamados «costos ocultos» y garantizar la transparencia en los precios desde el inicio de la reserva.
Con la nueva normativa, las aerolíneas deberán mostrar el precio final, incluyendo el equipaje, antes de que los pasajeros realicen la compra. Cada viajero tendrá derecho a llevar una valija de cabina de hasta siete kilos sin costo adicional, además de un bolso personal que se puede colocar debajo del asiento delantero.
El nuevo marco regulatorio también introduce importantes cambios en la protección de los derechos de los pasajeros. Por ejemplo, se prohíbe la cláusula de «no-show», lo que significa que las aerolíneas no podrán cancelar el vuelo de regreso si un pasajero no utiliza el tramo de ida. Además, se garantiza que los grupos familiares y las personas con movilidad reducida puedan sentarse juntos sin pagar tarifas adicionales por la selección de asientos.
Las nuevas regulaciones establecen que las aerolíneas tienen un plazo de 30 días para responder a los reclamos de los pasajeros, y se implementan indemnizaciones fijas en caso de incumplimientos. En situaciones de retrasos de más de tres horas o cancelaciones, los pasajeros tendrán derecho a compensaciones de 250 euros para vuelos de hasta 1500 km, 400 euros para vuelos de hasta 3500 km, y 600 euros para trayectos más largos.
La decisión ha generado un fuerte rechazo entre las aerolíneas de bajo costo, que dependen de los cobros por servicios adicionales. El director ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, criticó la medida, describiéndola como «normas basura» y advirtiendo que esto podría llevar a tarifas más altas, afectando la competitividad del sector y limitando las opciones para los pasajeros que prefieren viajar con menos equipaje.
