LA JUSTICIA RATIFICA MEDIDAS DE RESTRICCIÓN PARA CRISTINA KIRCHNER
La Cámara de Casación confirmó el uso de tobillera electrónica y restricciones en las visitas de la expresidenta, condenada a seis años de prisión.

La Cámara Federal de Casación Penal ratificó este viernes las condiciones de prisión domiciliaria de Cristina Kirchner, confirmando que deberá seguir usando una tobillera electrónica y manteniendo restricciones en sus visitas. Esta decisión se tomó tras rechazar el recurso presentado por la defensa de la expresidenta, quien cumple una condena de seis años de prisión por la causa Vialidad.
La resolución fue adoptada por la Sala IV de la Cámara, compuesta por los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña, quienes avalaron las medidas dictadas por el Tribunal Oral Federal 2 a principios de junio. La defensa había solicitado la eliminación de las limitaciones en las visitas y la eliminación del dispositivo de monitoreo, argumentando el cumplimiento de las reglas impuestas durante un año.
No obstante, los jueces consideraron que el correcto cumplimiento de las condiciones no es suficiente para justificar una flexibilización del régimen. Además, señalaron que las restricciones son razonables para asegurar el cumplimiento de la pena. La defensa también había argumentado en base al principio de progresividad de la Ley de Ejecución Penal, pero el tribunal aclaró que este principio no se aplica automáticamente a los regímenes de prisión domiciliaria.
Las restricciones en las visitas fueron endurecidas tras un incidente en noviembre de 2025, cuando Kirchner recibió a nueve personas en su domicilio sin la debida autorización. Desde entonces, las visitas deben ser aprobadas individualmente por la Justicia, limitándose a un máximo de dos jornadas semanales, con una duración de hasta dos horas y un máximo de tres personas por encuentro.
La Cámara también confirmó la necesidad de mantener la tobillera electrónica, argumentando que la legislación vigente establece este monitoreo como regla general para quienes cumplen prisión domiciliaria, a menos que se presenten circunstancias excepcionales, lo que no ocurre en este caso. Por último, el acceso a la terraza del edificio donde reside también se mantiene restringido para preservar la tranquilidad de los vecinos.
