LA DESAPARICIÓN DE DOS SEMINARISTAS: 50 AÑOS DE UNA TRAGEDIA EN ARGENTINA
A 50 años de la desaparición de dos seminaristas en el barrio Manuelita, se recuerda un capítulo oscuro de la historia argentina marcado por la represión.

En junio de 1976, en el contexto de una crisis interna, la comunidad asuncionista del barrio Manuelita decidió su disolución, lo que precedió a la desaparición de dos seminaristas. Este hecho es parte de la gran tragedia nacional que vivió Argentina durante la década de 1970, un periodo marcado por el terrorismo de estado y la represión política.
La historia de estos seminaristas se sitúa en un momento crítico, cuando el Proceso de Reorganización Nacional comenzaba a tomar forma, y las instituciones eran objeto de un control férreo por parte del gobierno militar. La desaparición de los seminaristas se inscribe en un contexto más amplio de violencia y persecución que afectó a numerosos sectores de la sociedad.
El Nunca Más, el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), documenta estos hechos y busca esclarecer la verdad sobre lo acontecido durante el régimen militar, que se extendió desde el 24 de marzo de 1976 hasta el 10 de diciembre de 1983.
La Iglesia Católica en Argentina ha sido objeto de críticas por su rol durante este periodo, incluyendo la actuación de algunos de sus miembros que apoyaron la represión. La situación de la comunidad asuncionista en el barrio Manuelita refleja las tensiones y conflictos que se vivían en ese momento, donde la fe y la política a menudo se entrelazaban de manera peligrosa.
La figura del padre Roberto Favre, superior regional de los asuncionistas, es central en este relato. Favre se preocupaba por el bienestar de la comunidad y escuchaba las quejas de los seminaristas sobre la gestión de su superior, el padre Jorge Adur. Este conflicto interno es un reflejo de las luchas de poder que también se daban en el ámbito religioso, en medio de un clima de creciente represión.
El recuerdo de estos eventos es fundamental para entender la historia reciente de Argentina y la necesidad de justicia y memoria en un país que aún busca sanar las heridas de su pasado. La desaparición de los seminaristas no es solo un hecho aislado, sino parte de una serie de violaciones a los derechos humanos que marcaron a toda una generación.

