TENSIÓN ENTRE ARGENTINA Y BRASIL POR DECLARACIONES DE MILEI
El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, criticó a Javier Milei por sus comentarios sobre Lula Da Silva, aumentando la tensión entre ambos países.
El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, expresó su preocupación por las recientes declaraciones del presidente argentino Javier Milei en relación a Lula Da Silva, afirmando que estas actitudes «perjudican a la Argentina». La tensión diplomática entre ambos países se intensificó tras la participación de Milei en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro en San Pablo, donde realizó comentarios despectivos hacia Lula.
Alckmin, quien habló durante un evento en San Pablo, calificó las palabras de Milei como una «intromisión» en los asuntos internos de Brasil, señalando que un presidente no debe involucrarse en las elecciones de otro país. «Es lamentable que el presidente de un país vecino, amigo y miembro del Mercosur, perjudique a su propio país», afirmó.
El vicepresidente también destacó la importancia de la relación comercial entre ambos países, recordando que Brasil es el mayor comprador de productos argentinos. «El mayor socio comercial de Argentina es Brasil», subrayó, enfatizando la necesidad de mantener buenas relaciones.
Las tensiones comenzaron el sábado pasado, cuando Milei, durante su discurso en San Pablo, insultó a Lula y a un juez del Supremo Tribunal Federal. En respuesta, el gobierno brasileño convocó al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, y llamó a consulta a su propio embajador en Buenos Aires.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, se reunió con Raimondi para discutir la situación, aunque el encuentro no resultó en grandes definiciones. Vieira había descartado la posibilidad de retirar embajadores, considerando que sería un paso de gran gravedad.
Las tensiones entre Milei y Lula no son nuevas, ya que se remontan a la campaña presidencial de 2023, cuando Lula apoyó a Sergio Massa. Este conflicto se da en un contexto electoral difícil para Lula, quien busca fortalecer su discurso de defensa de la soberanía ante presiones externas.

