LA INVENCIÓN DEL ANIMAL: UN ENSAYO SOBRE LA EDAD MEDIA Y SU RELACIÓN CON LAS CRIATURAS
Pierre-Olivier Dittmar presenta un análisis profundo sobre cómo la Edad Media conceptualizaba a los animales en su obra 'La invención del animal'.
En su reciente obra ‘La invención del animal’, el antropólogo e historiador francés Pierre-Olivier Dittmar explora cómo la Edad Media abordaba la idea de animal. A lo largo de 400 páginas, Dittmar sostiene que durante este periodo no existía un concepto unificado de animal, lo que resulta fundamental para entender las relaciones entre humanos y otras criaturas.
El ensayo se basa en la investigación de bestiarios, fábulas, salterios y otras representaciones visuales, destacando que no había un término que agrupara a todos los animales, salvo el ser humano. Esta falta de categorizar a los animales, según el autor, es clave para comprender cómo se desarrolló la noción de animal en la cultura europea medieval.
Dittmar argumenta que la religión cristiana influía notablemente en esta percepción, ya que el cristianismo, en general, no promovía sacrificios animales ni matanzas rituales, lo que generaba una relación de indiferencia hacia los animales, más que una protección hacia ellos. En este contexto, se observa que la relación entre humanos y animales era más de uso que de reciprocidad, como se evidencia en el mandato de los Hechos de los Apóstoles: “mata y come”.
El libro también menciona que el universo medieval estaba poblado por especies nombradas por Adán, y describe un mundo donde los animales, si hablaban, lo hacían a través de voces divinas, como demonios o ángeles. Esto plantea una serie de interrogantes sobre la responsabilidad de los animales en la tradición teológica.
En cuanto a la metodología, Dittmar adopta un enfoque cauteloso, evitando simplificar las complejidades del pasado y manteniendo un diálogo entre diferentes documentos. Esta perspectiva es crucial en un periodo donde las relaciones con las formas de vida animal se multiplican y se contradicen.
El ensayo culmina con una reflexión sobre la obra de Hieronymus Bosch, ‘El jardín de las delicias terrenales’, que representa visualmente estas complejas interacciones entre humanos y animales, donde los márgenes de la imagen desafían el centro del significado.



