RESULTADOS DE LA EVALUACIÓN PSIQUIÁTRICA DEL HIJO ACUSADO DE ASESINAR A SU MADRE EN CATAMARCA
Marcelo Joaquín Tula no puede afrontar el proceso judicial por el homicidio de su madre, Norma Beatriz Tula, según el informe psiquiátrico recibido por la fiscalía.
La investigación sobre el asesinato de Norma Beatriz Tula a manos de su hijo Marcelo Joaquín Tula ha dado un giro significativo tras la recepción de un informe de evaluación psiquiátrica. Este documento, elaborado por el Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF), fue entregado a la fiscal de Violencia Familiar y de Género, Alejandra Antonino, y establece que el acusado no posee las condiciones mentales necesarias para enfrentar el proceso judicial.
El informe indica que el estado psíquico actual de Tula le impide participar en una junta de evaluación interdisciplinaria, comprender las medidas judiciales y aportar información relevante, lo que complica la investigación en curso. Por esta razón, se ha decidido suspender hasta nuevo aviso dicha junta, condicionando los próximos pasos en la causa.
Según el Ministerio Público, se recomienda un plazo de 15 días para consolidar el tratamiento farmacológico que está recibiendo el imputado, con el objetivo de permitir una adecuada evolución clínica y mejorar su sintomatología psicótica aguda. Una nueva evaluación se llevará a cabo después de este período para determinar si Tula puede ser sometido a un estudio psiquiátrico y psicológico integral.
La capacidad de Tula para comprender el proceso judicial es crucial, ya que influye en la validez de futuras medidas probatorias y en la posibilidad de avanzar con la acción penal. La fiscalía deberá esperar la evolución de su estado de salud mental antes de proceder con las siguientes etapas del caso.
El homicidio de Norma Beatriz Tula ocurrió el 19 de julio en su vivienda ubicada en la calle Carlos de la Vega al 400, en el barrio La Chacarita. La autopsia reveló que la causa de muerte fue un shock hipovolémico agudo debido a múltiples heridas de arma blanca en el cuerpo. La escena fue descrita como brutal, según declaraciones de una sobrina de la víctima.
La familia de la víctima, representada por el abogado Diego Quinteros Martínez, ha iniciado gestiones para constituirse como querellantes en la causa, mientras que el paradero del padre de Marcelo Tula sigue siendo un misterio para las autoridades.
