LA FISCALÍA DETALLA EL PLAN DE SUSTRACCIÓN Y OCULTAMIENTO EN EL CASO DE LOAN
El Ministerio Público Fiscal sostiene que Loan no se perdió, sino que fue sustraído en un plan organizado por varios implicados.

En el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, el Ministerio Público Fiscal expuso su hipótesis, afirmando que el niño de cinco años no se perdió, sino que fue sustraído mediante un plan organizado en dos etapas. Según la acusación, un grupo de personas cercanas al menor estuvo involucrado en el hecho y en un posterior encubrimiento.
Los fiscales identifican a varios imputados como coautores de la sustracción. Entre ellos, Bernardino Antonio Benítez, Daniel “Fierrito” Ramírez, Mónica Millapi y Laudelina Peña, quienes habrían apartado a Loan de su padre, José, llevándolo a un naranjal alejado de la supervisión de los adultos. Esta maniobra fue clave para facilitar su sustracción.
En particular, Benítez es señalado como uno de los últimos en ver a Loan y su conducta posterior, que incluye cambios de ropa y comunicaciones extrañas, se considera un indicio de su participación. Por su parte, Laudelina Peña no solo participó en el traslado de los niños, sino que también persuadió a una adulta para que se alejara, lo que dejó a Loan sin protección.
Otro grupo de implicados, el matrimonio Carlos Pérez y María Victoria Caillava, es acusado de haber retirado a Loan del lugar en su camioneta Ford Ranger, que contenía rastros compatibles con el menor. Esta acción marcó el inicio de la fase de ocultamiento.
El comisario Walter Maciel también enfrenta acusaciones, aunque su rol se limita al encubrimiento, obstaculizando la investigación desde el inicio y creando un escenario falso de búsqueda.
La fiscalía argumenta que se construyó una escena que simulaba un extravío, evidenciada por el hallazgo de pertenencias de Loan, que se cree fueron colocadas deliberadamente para desviar la atención. Además, se señalaron inconsistencias en las versiones de los implicados, lo que refuerza la hipótesis de que Loan no se alejó por su cuenta.
La acusación divide el caso en dos etapas: la sustracción inicial y el ocultamiento posterior, que incluyó maniobras de otros actores que intentaron entorpecer la investigación. Entre estos se encuentran Elizabeth Noemí Cutaia y Alan Cañete, quienes operaron bajo la fachada de una supuesta fundación, manipulando testimonios y desviando la atención de las autoridades.
En resumen, la fiscalía sostiene que Loan fue víctima de un plan bien estructurado que involucró a personas de su entorno, seguido de un esfuerzo coordinado para ocultar lo sucedido y dificultar el esclarecimiento del caso.