DAVID VICTOR ADVIERTE SOBRE LOS RIESGOS DE LOS SUPLEMENTOS PARA EL HÍGADO
El especialista en hígado, David Victor, alerta sobre los peligros de los suplementos que prometen desintoxicar este órgano, sugiriendo un enfoque más saludable.

El especialista en hígado, David Victor, ha emitido una advertencia sobre los suplementos que muchas personas consumen con la intención de limpiar o desintoxicar el hígado. Según Victor, estos productos, aunque se ofrecen como soluciones saludables, pueden causar más problemas que beneficios.
El hígado juega un papel crucial en el organismo, al filtrar la sangre, procesar nutrientes y metabolizar diversas sustancias. Sin embargo, las enfermedades hepáticas a menudo son asintomáticas, lo que lleva a muchas personas a ignorar problemas hasta que el daño es considerable.
Victor enfatiza la importancia de desconfiar de las soluciones rápidas y sugiere que lo mejor para la salud hepática es adoptar hábitos sostenibles. Una alimentación equilibrada, el control del peso y la actividad física son fundamentales para mantener el hígado en buen estado.
Los suplementos que prometen limpiar el hígado son comunes en farmacias y dietéticas, pero carecen de evidencia científica que respalde su eficacia. De hecho, algunos pueden tener efectos adversos significativos. “El hígado es el órgano de desintoxicación del cuerpo. Muchos suplementos que se toman con la mejor intención pueden dañarlo”, advierte Victor.
Para aquellos que consideran iniciar una dieta detox o incorporar suplementos, el especialista recomienda consultar a un médico y realizar análisis de laboratorio regularmente para detectar posibles alteraciones. Se han reportado casos de hospitalización debido a daños hepáticos relacionados con el consumo de suplementos.
Para mantener la salud del hígado, Victor sugiere incrementar el consumo de proteínas de calidad como legumbres, pescado, huevos y lácteos bajos en grasa. También resalta la importancia de la fibra, presente en frutas, verduras y cereales integrales, para regular el azúcar en sangre y mejorar la saciedad.
Por otro lado, se deben limitar alimentos y bebidas que favorecen la acumulación de grasa en el hígado, como el azúcar añadido en refrescos y golosinas. “La fructosa se metaboliza directamente en el hígado, lo que puede llevar a la formación de grasa y cicatrices”, explica.
La enfermedad del hígado graso es una de las afecciones más comunes y suele estar asociada con la obesidad y la diabetes tipo 2. Muchas veces, no presenta síntomas en sus etapas iniciales, lo que hace crucial la detección temprana mediante controles médicos periódicos.


