INNOVADORA TECNOLOGÍA DE IMPRESIÓN 3D LEVANTA CASAS EN 24 HORAS EN ARGENTINA
El avance de la impresión 3D en la construcción promete revolucionar el sector, permitiendo edificar viviendas en menos de un día y con menor desperdicio de materiales.

La industria de la construcción en Argentina está experimentando una transformación significativa gracias a la adopción de la tecnología de impresión 3D, que permite levantar casas en un tiempo récord de 24 horas. Este método se presenta como una de las innovaciones más disruptivas del sector, optimizando costos y reduciendo el impacto ambiental.
El proceso de construcción con impresión 3D funciona de manera similar a una impresora convencional, pero a escala arquitectónica. Una estructura robótica “dibuja” las paredes y muros capa por capa, completando la vivienda de manera eficiente. Según los desarrolladores, esto no solo acelera el proceso de construcción, sino que también minimiza el uso de mano de obra manual y reduce el desperdicio de materiales.
Las etapas del proceso incluyen: el diseño digital de la vivienda, la preparación del terreno, la extrusión de una mezcla cementicia en capas sucesivas, y la construcción automática de muros y divisiones internas. Este método permite una ejecución continua sin pausas prolongadas, logrando precisión milimétrica en la ejecución.
Entre las ventajas de esta tecnología destacan la posibilidad de construir estructuras en 24 a 48 horas, menores costos iniciales de materiales, y la reducción de residuos en la obra. Además, se abre la puerta a diseños personalizados, lo que resulta especialmente valioso en proyectos de vivienda social.
En Argentina, la Universidad Nacional de La Plata está liderando iniciativas en este ámbito, trabajando en proyectos concretos que utilizan impresoras robotizadas para construir viviendas de hasta 60 m². Hasta el momento, han logrado construir la estructura principal de estas viviendas en un plazo de 24 a 48 horas.
A pesar de que la impresión 3D en construcción aún está en una fase de expansión y perfeccionamiento, su implementación en proyectos reales evidencia que es posible reducir significativamente tanto los tiempos como los costos de construcción. Sin embargo, su adopción masiva dependerá de la regulación de los códigos de edificación, la capacitación profesional y la adaptación a distintos contextos urbanos y climáticos.
El potencial de esta tecnología es innegable, ya que combina automatización, eficiencia y sustentabilidad, lo que promete cambiar radicalmente la forma en que se diseñan y construyen viviendas en el futuro cercano.

