ACCIDENTE FATAL DE UN TESLA EN TEXAS REAVIVA DUDAS SOBRE SU TECNOLOGÍA DE CONDUCCIÓN
Un Tesla Model 3 se estrelló contra una vivienda en Texas, provocando la muerte de una mujer de 76 años. Las autoridades investigan el uso del sistema de asistencia al conducir.

Un nuevo incidente trágico ha puesto en el centro de la controversia la tecnología de conducción asistida de Tesla. Un Tesla Model 3 se salió de la carretera y chocó contra una vivienda en Katy, un suburbio al oeste de Houston, Texas, dejando como saldo la muerte de una mujer de 76 años, identificada como Martha Ávila Mantilla.
El accidente ocurrió el viernes por la noche, cuando el vehículo, que circulaba por una calle residencial, abandonó su carril y colisionó a gran velocidad contra la casa. El conductor, Michael Butler, de 44 años, afirmó a las autoridades que el sistema de asistencia a la conducción estaba activado en el momento del accidente.
Las investigaciones aún no han determinado si se trataba del sistema Autopilot o de la función Full Self-Driving (FSD), la tecnología de conducción autónoma que Tesla ofrece en ciertos mercados. Según la empresa, el conductor habría desactivado manualmente el sistema al acelerar a fondo en la zona residencial, alcanzando una velocidad de aproximadamente 117 km/h.
El impacto se produjo contra una pared exterior de la vivienda, alcanzando a Ávila Mantilla, quien fue trasladada en helicóptero a un hospital, pero falleció debido a la gravedad de sus heridas. Butler, aunque lesionado, no presentaba signos de intoxicación y ha cooperado con las investigaciones.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de EE.UU. (NHTSA) ha anunciado que abrirá una investigación para esclarecer las circunstancias del accidente. Este evento reaviva el debate sobre los sistemas de conducción semiautónoma de Nivel 2, como los de Tesla, que muchos expertos advierten pueden dar una falsa sensación de seguridad a los conductores.
Las autoridades aún deben determinar si la pérdida de control del Model 3 fue resultado de un error humano, un mal uso de la tecnología o algún otro factor que llevó a este desenlace fatal, que pone en entredicho el futuro de la conducción autónoma.
