EL GOBIERNO DEFINE EL ROL DE ADRIÁN RAVIER COMO NUEVO VOCERO
El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, participará en reuniones de Gabinete, pero no se sumará a la mesa política liderada por Karina Milei.

El Gobierno argentino ha establecido el rol de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, quien participará en las reuniones de Gabinete, pero no formará parte de la mesa política que dirige Karina Milei. Esta decisión busca diferenciar su función como portavoz de las negociaciones políticas que se llevan a cabo en Balcarce 50.
Desde la Casa Rosada, se ha indicado que Ravier tendrá una presencia institucional y se enfocará en el plano comunicacional, evitando involucrarse en las discusiones sobre estrategias legislativas y acuerdos con gobernadores. En el entorno oficial se afirma que “no tiene nada que hacer ahí” en relación a la mesa política, donde se organizan los proyectos y votaciones del Ejecutivo.
La mesa política seguirá bajo la dirección de Karina Milei y otros funcionarios como Eduardo “Lule” Menem, Martín Menem y Diego Santilli, quienes manejan las negociaciones parlamentarias. En contraste, Ravier se integrará al Gabinete para estar al tanto de la agenda de gestión y de los anuncios económicos que el Presidente desea comunicar al público.
La intención es que su participación en el Gabinete le brinde información directa, que luego podrá traducir en mensajes públicos y conferencias de prensa. Esta decisión también busca evitar que su rol sea sobredimensionado, subrayando que no será un articulador político ni reemplazará a los funcionarios que ya están en contacto con el Congreso.
Adrián Ravier fue presentado públicamente por Javier Milei en un evento de la Fundación Faro, donde se destacó su experiencia como fundamental para explicar los cambios económicos de la gestión. Actualmente, Ravier está en la Casa Rosada definiendo su esquema de trabajo y se espera que realice su primera conferencia de prensa esta semana, centrada en temas de economía y reformas.
El cambio en la vocería no afecta la continuidad del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien sigue recibiendo el apoyo del Presidente. Sin embargo, se ha separado su función de coordinación ministerial de su exposición ante la prensa, permitiendo que los anuncios gubernamentales se realicen sin la presión de las controversias en torno a su figura.
A pesar de estos cambios, la tensión en el ámbito parlamentario persiste. Recientemente, el oficialismo logró ganar tiempo en Diputados, donde la oposición no logró el quórum necesario para avanzar con una posible interpelación a Adorni.
