LA ONU EXIGE AL REINO UNIDO NEGOCIAR LA SOBERANÍA DE LAS ISLAS MALVINAS CON ARGENTINA
El Comité de Descolonización de la ONU aprobó una resolución que llama a reanudar el diálogo sobre las Islas Malvinas, mientras el canciller Quirno denuncia la militarización británica.

El Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas aprobó recientemente una resolución que exige al Reino Unido y a Argentina reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Esta resolución fue adoptada por unanimidad y cuenta con el apoyo de todos los países latinoamericanos integrantes del Comité, lo que refleja el respaldo internacional a la posición argentina, según comunicó la Cancillería argentina.
El canciller Pablo Quirno presentó el reclamo argentino en la ONU, donde denunció la militarización y la explotación unilateral de recursos naturales en las islas por parte del Reino Unido. En particular, Quirno expresó el “más enérgico rechazo” de Argentina hacia las actividades de explotación hidrocarburífera, haciendo referencia al proyecto Sea Lion de Rockhopper y Navitas Petroleum.
Quirno subrayó que la disputa sobre las Malvinas es de carácter colonial “especial y particular”, tal como se establece en la resolución 2065 de la Asamblea General. Además, el canciller cuestionó el argumento británico sobre la autodeterminación, afirmando que “en las Islas Malvinas no existe un pueblo colonizado titular de ese derecho”, sino que hay una población británica impuesta tras la expulsión de los legítimos pobladores argentinos en 1833.
El canciller también destacó que de los aproximadamente 3,000 habitantes en las islas, menos de la mitad nacieron allí, y resaltó la presencia de alrededor de 1,200 soldados británicos, lo que evidencia el carácter militarizado de la ocupación. Quirno concluyó que la discusión sobre las Malvinas es “una política de Estado, una causa nacional y un compromiso que une a todas las generaciones de argentinos”, reafirmando que “por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas”.

