DESCUBREN UN FORD SUPER DELUXE WOODY DE 1941 EN UN PORTAAVIONES HUNDIDO
El hallazgo se realizó a más de 5.200 metros de profundidad en el océano Pacífico durante una expedición del Okeanos Explorer.

Un sorprendente descubrimiento ha tenido lugar en el océano Pacífico, donde investigadores han hallado un Ford Super Deluxe Woody de 1941 en los restos del portaaviones USS Yorktown, que se hundió hace más de 80 años. Este hallazgo se produjo a más de 5.200 metros de profundidad, durante una expedición del buque Okeanos Explorer, perteneciente a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
El USS Yorktown fue hundido el 7 de junio de 1942 durante la histórica Batalla de Midway. Mientras los investigadores inspeccionaban el hangar del portaaviones, las cámaras de un vehículo submarino operado a distancia, el ROV Deep Discoverer, detectaron un objeto inesperado: un automóvil prácticamente intacto, que había estado oculto bajo el agua durante más de 84 años.
El Ford Super Deluxe Woody es un modelo emblemático de la marca estadounidense, conocido por sus distintivos paneles de madera en la carrocería. A pesar de su prolongada inmersión, el vehículo conserva varios rasgos característicos, como el parabrisas dividido, los paragolpes cromados y parte de la estructura de madera de las puertas, aunque esta última se ha deteriorado considerablemente debido a la corrosión del agua salada.
La llegada del automóvil al USS Yorktown sigue siendo un misterio. Historiadores sugieren que podría haber pertenecido al astillero naval de Pearl Harbor y que fue cargado a bordo durante las reparaciones tras la Batalla del Mar del Coral en mayo de 1942. Una placa en la parte delantera del auto con la inscripción “SHIP SERVICE ___ NAVY” refuerza esta teoría, indicando que se trataba de un vehículo de servicio de la Marina estadounidense.
La versión más aceptada sostiene que, tras finalizar las reparaciones, el portaaviones volvió a la batalla sin que nadie retirara el vehículo. Así, el Ford Super Deluxe Woody se convirtió en un testigo silencioso de la Segunda Guerra Mundial, permaneciendo atrapado en su interior hasta que las cámaras submarinas lo redescubrieron.
Este hallazgo no solo ofrece un vistazo a la historia militar, sino que también se ha convertido en una cápsula del tiempo, mostrando cómo un clásico de Ford ha sobrevivido en el fondo del océano junto a los restos de un buque de guerra.

