LA HIJA DEL JUBILADO HALLADO EN LAS TONINAS PIDE JUSTICIA Y SEÑALA MÁS SOSPECHOSOS
Carolina Carbano, hija de Alfredo Carbano, exige justicia tras el hallazgo del cuerpo de su padre en un médano. La familia denuncia que hay más involucrados en el caso.
Carolina Carbano, hija de Alfredo Alberto Carbano, el expolicía de 71 años encontrado enterrado en un médano en Las Toninas, ha solicitado justicia en medio de un caso que presenta múltiples interrogantes. La familia ha decidido designar a un abogado y se presentarán ante las autoridades que investigan el asesinato de su padre.
La hija del fallecido ha afirmado que la investigación avanza lentamente y que existen otros dos sospechosos involucrados en el hecho. “Hay un auto blanco también”, indicó Carolina, quien expresó su preocupación por la impunidad de los presuntos responsables, que siguen en libertad. “Los vecinos de la zona están indignados porque estas otras dos personas andan por la calle como si nada”, añadió.
Alfredo Carbano, que había sido reportado como desaparecido desde el 26 de junio, fue hallado el pasado viernes tras una intensa búsqueda que incluyó la participación de Bomberos Voluntarios, Policía Científica y la Brigada K9. Su cuerpo fue encontrado a un kilómetro de donde había sido abandonada su camioneta, en un área de médanos, lo que llevó a las autoridades a realizar cinco allanamientos simultáneos.
Durante los operativos, se secuestraron palas, machetes, una barreta, un hacha y 12 teléfonos celulares, además de una frazada con manchas de sangre encontrada en la vivienda de Carbano. Todos estos elementos serán sometidos a pericias para determinar cómo ocurrió el homicidio.
Por el caso, permanecen detenidos Damián A. M., de 31 años, y un adolescente de 17. Ambos eran conocidos de la víctima y, aunque inicialmente declararon como testigos, las contradicciones en sus relatos y el análisis de las cámaras de seguridad complicaron su situación. La hipótesis principal sostiene que durante una de las reuniones en casa de Carbano se produjo una discusión que terminó en su asesinato.
Sin embargo, la familia cuestiona esta versión, argumentando que su padre era una persona muy cerrada y desconfiada, y que no permitía la entrada a su hogar de muchas personas. “Los detenidos nunca entraron”, enfatizó Carolina.
