EL GOBIERNO IMPULSA UNA REFORMA QUE TRANSFORMARÍA EL MERCADO INMOBILIARIO EN ARGENTINA
La iniciativa busca eliminar la matrícula obligatoria y desregular el corretaje, generando un amplio debate en el sector.
El Gobierno argentino, a través del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, ha presentado un proyecto que podría revolucionar el mercado inmobiliario del país. La propuesta, que se enviará al Congreso en los próximos días, contempla cinco modificaciones clave que buscan desregular el ejercicio del corretaje.
Entre las principales medidas, se destaca la eliminación de la matrícula obligatoria y la exigencia de un título universitario para poder ejercer como corredor inmobiliario. Actualmente, estos requisitos son necesarios para intermediar en operaciones de compra, venta o alquiler de propiedades. Con la reforma, cualquier persona podría ofrecer estos servicios, siempre que cumpla con las normas generales de actividad económica.
Además, el proyecto propone quitar a los colegios profesionales su rol regulador y sancionador. Estas entidades, que hoy supervisan el cumplimiento de normas éticas y pueden imponer sanciones a los corredores, se convertirían en asociaciones civiles de adhesión voluntaria, perdiendo su capacidad de control sobre la actividad inmobiliaria.
Otro de los cambios significativos es la eliminación de las restricciones territoriales que actualmente limitan el ejercicio del corretaje a cada provincia. Si se aprueba la reforma, los corredores podrán operar en todo el país sin necesidad de obtener nuevas habilitaciones.
La propuesta también aboga por la libertad para fijar honorarios, eliminando las escalas orientativas que los colegios profesionales establecen en diversas jurisdicciones. Esto podría traducirse en una mayor competencia y, potencialmente, en menores costos para quienes buscan comprar, vender o alquilar propiedades.
Los especialistas advierten que esta reforma no solo transformaría la dinámica del mercado, sino que también abriría la puerta a nuevos actores, como plataformas proptech y fintech, que podrían ofrecer una gama más amplia de servicios integrados en el proceso inmobiliario. La incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización de procesos sería otro de los beneficios esperados.
Sin embargo, la iniciativa ha generado un fuerte debate. Mientras algunos empresarios apoyan la desregulación como una forma de modernizar el sector, otros, especialmente representantes de colegios inmobiliarios, argumentan que podría desprofesionalizar la actividad y reducir las garantías para los consumidores en transacciones que involucran grandes sumas de dinero.
El proyecto de Sturzenegger se presentará formalmente antes del 10 de agosto y se espera que genere intensas discusiones en el ámbito legislativo y entre los profesionales del sector.

