LA GALERÍA DE APOLO DEL LOUVRE REABRE SIN SUS PIEZAS MÁS VALIOSAS
Tras el robo de octubre pasado, la emblemática sala del museo parisino reabrió al público, aunque sin las joyas de la corona francesa.
La Galería de Apolo del Louvre reabrió sus puertas al público este miércoles, marcando un nuevo capítulo tras el audaz robo que tuvo lugar en octubre de 2025. A pesar de su reapertura, la sala, conocida por exhibir las joyas de la corona francesa, no cuenta con las piezas más valiosas, que fueron retiradas debido a la falta de avances en la recuperación de los objetos robados, valorados en aproximadamente 100 millones de dólares.
El robo, que se convirtió en uno de los más notorios de la historia del museo, involucró a cuatro hombres que utilizaron una grúa montada sobre un camión para acceder a un balcón de la galería. Desde allí, cortaron ventanas y vitrinas con sierras de disco, logrando llevarse las joyas a plena luz del día. Aunque los sospechosos fueron detenidos, las piezas siguen desaparecidas.
Jenny Lee, una guía turística, expresó su emoción al estar presente en el primer día de la reapertura, comentando: «Es un honor estar aquí». A su vez, Alison Leslie, una exagente de policía, afirmó que prefiere la galería vacía, indicando que el robo ha aportado una nueva historia a este emblemático lugar.
Las joyas restantes serán exhibidas en el futuro en una sala segura, sin ventanas, mientras que la reapertura ha atraído a turistas, quienes están ansiosos por visitar la galería, a pesar de la ausencia de sus famosas piezas. Este incidente ha resaltado las vulnerabilidades de seguridad del museo, que ya habían sido señaladas en una auditoría en 2019, pero cuyas recomendaciones no fueron implementadas.
El robo no solo avergonzó a Francia, sino que también provocó una crisis interna en el museo, resultando en protestas por parte de los empleados y la renuncia de la presidenta del Louvre, Laurence des Cars. Su puesto fue ocupado por Christophe Leribault, un historiador del arte con experiencia en la dirección del Palacio de Versalles.
A pesar de la controversia, el Louvre sigue siendo un destino popular, recibiendo cerca de nueve millones de visitantes el año pasado, lo que ha llevado a problemas de saturación en el museo más visitado del mundo.



