KEIKO FUJIMORI ASUME LA PRESIDENCIA DEL PERÚ CON EL RETO DE LA GOBERNABILIDAD Y LA SEGURIDAD
La nueva presidenta peruana, Keiko Fujimori, prestó juramento en una ceremonia en el Congreso de Lima, enfrentando desafíos críticos en su gestión.
Keiko Fujimori fue investida como la nueva presidenta del Perú el 28 de julio de 2026, en una ceremonia celebrada en el Congreso de Lima. Con su asunción, se convierte en la primera mujer en alcanzar la presidencia por voto popular en el país, y lo hace 36 años después de que su padre, Alberto Fujimori, tomara el poder.
En su discurso inaugural, Fujimori se comprometió a “cumplir y hacer cumplir la Constitución política y las leyes de Perú”, además de velar por la integridad de todos los peruanos, especialmente de aquellos históricamente marginados. “Trabajaré por un país seguro, próspero y unido”, afirmó.
La presidenta enfrenta el desafío de lograr la gobernabilidad en un contexto de inestabilidad política, donde Perú ha tenido ocho presidentes en la última década. Analistas señalan que Fujimori llega al poder con una considerable influencia en el Congreso, ahora bicameral, donde posee la mayoría en el Senado, aunque enfrenta una oposición mayoritaria en la Cámara de Diputados.
Uno de los principales retos de su administración será combatir la creciente inseguridad ciudadana, que se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de la población peruana. La violencia y el crimen organizado han dejado un saldo alarmante, con 152 asesinatos en el transporte público entre agosto de 2024 y mayo de 2026 en Lima y Callao.
Fujimori ha prometido implementar medidas contundentes, incluyendo la construcción de al menos cinco nuevas cárceles, aspirando a un enfoque similar al del presidente salvadoreño, Nayib Bukele. Además, deberá equilibrar las cuentas fiscales del país y atraer inversiones extranjeras, en un contexto de estabilidad macroeconómica.
Otro desafío que se cierne sobre su gobierno es el potencial impacto del fenómeno de El Niño, que podría causar severas lluvias e inundaciones en las costas peruanas a finales de año. Los expertos advierten sobre posibles efectos sin precedentes.
