LA MUJER QUE PODRÍA HEREDAR EL PATRIMONIO DE JEFFREY EPSTEIN
Karyna Shuliak, la novia de Jeffrey Epstein, podría recibir hasta 100 millones de dólares de su fortuna tras su muerte.
Karyna Shuliak, una joven dentista, se ha convertido en el centro de atención tras revelarse que podría heredar hasta 100 millones de dólares del patrimonio de Jeffrey Epstein, quien fue un conocido delincuente sexual. Shuliak, quien fue la última persona a la que Epstein llamó antes de su muerte en 2019, ha estado en el foco mediático desde que se divulgaron archivos de investigación que detallan su relación con el magnate.
La relación de Shuliak con Epstein comenzó cuando ella tenía 21 años y se trasladó a Nueva York desde Bielorrusia. A pesar de su aparente vida normal como dentista a tiempo parcial, su conexión con Epstein la ha expuesto a un intenso escrutinio público. En los documentos filtrados, se revelan detalles íntimos de su relación, incluyendo correos electrónicos donde discutían temas personales y financieros.
Shuliak, que trabajaba en una clínica dental en Brooklyn, se benefició de la generosidad de Epstein, quien le proporcionó casi un millón de dólares a lo largo de su relación y la ayudó a acceder a la facultad de odontología de la Universidad de Columbia. Sin embargo, su relación ha sido objeto de controversia, y algunos la ven como un intento de Epstein de manipularla.
A pesar de las acusaciones que rodean a Epstein, Shuliak no ha sido identificada como cómplice en sus delitos ni ha sido considerada víctima por las autoridades. Su vida ha cambiado drásticamente desde que se hicieron públicas las investigaciones, y ahora enfrenta un futuro incierto mientras se discute su posible herencia.
En el contexto de su relación, se han presentado acusaciones de que Epstein explotó el sistema migratorio estadounidense, ya que Shuliak se casó con una mujer estadounidense en un matrimonio que algunos consideran de conveniencia. Esta conexión ha llevado a la atención del Congreso, que ha criticado el uso de tales matrimonios para obtener beneficios migratorios.
Como figura central en este escándalo, Shuliak ha optado por mantener un perfil bajo, rechazando hacer comentarios públicos sobre su situación. Sin embargo, aquellos que la conocen han expresado que su relación con Epstein era genuina, lo que complica aún más la percepción pública de su historia.