EL MAÍZ ARGENTINO ENFRENTA DESAFÍOS EN COSTOS OPERATIVOS Y OPORTUNIDADES DE INVERSIÓN
Un nuevo informe de Coninagro revela que el maíz pierde poder adquisitivo frente a insumos críticos, pero muestra mejoras en maquinaria agrícola.
El panorama productivo del maíz en Argentina se encuentra en un momento crítico, según el último Monitor Insumo-Producto de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro). Este informe destaca que, si bien el cereal ha visto una disminución en su capacidad de compra frente a insumos esenciales como el gasoil y los fertilizantes, ha experimentado mejoras en las inversiones en maquinaria agrícola.
Los datos indican que la relación de intercambio del maíz ha cambiado drásticamente. En particular, un productor ahora necesita destinar 9 kilogramos de maíz para adquirir un litro de combustible, lo que representa un incremento del 34% en comparación con el año anterior. Este aumento coloca la relación insumo-producto un 51% por encima del promedio histórico de los últimos cinco años.
La logística también se ha visto afectada, ya que trasladar la cosecha a lo largo de un flete de 300 kilómetros requiere actualmente alrededor de 227 kilogramos de maíz por tonelada transportada, evidenciando un aumento del 12% interanual. En el caso de los fertilizantes, aunque la urea ha registrado una baja del 20% en su cotización, la capacidad adquisitiva del maíz ha disminuido un 29% en comparación con el año anterior.
A pesar de estos desafíos, el informe también destaca aspectos positivos. La relación de intercambio para la adquisición de maquinaria agrícola ha mejorado significativamente. Por ejemplo, comprar una cosechadora ahora requiere 2328 toneladas de maíz, lo que representa una mejora del 16% en la capacidad de compra respecto al año pasado. Asimismo, la compra de una camioneta 4×4 demanda hoy 201 toneladas de grano, mostrando una descompresión del 7% frente a los valores de junio de 2025.
El informe de Coninagro subraya que, a pesar de las dificultades en costos operativos, existen oportunidades para los productores que implementen estrategias comerciales adecuadas. La situación actual exige un manejo preciso de los costos para asegurar la rentabilidad en la próxima campaña agrícola.


