LAS EXPECTATIVAS SALARIALES EN ARGENTINA ALCANZAN CASI $1,9 MILLONES
Las pretensiones salariales en el país muestran un aumento del 10,5% en el primer semestre de 2026, pero aún quedan rezagadas frente a la inflación.
En un contexto de alta inflación y bajas oportunidades laborales, las expectativas salariales de los argentinos se han ajustado. Según el último Index del Mercado Laboral de Bumeran, el salario promedio requerido por los trabajadores alcanzó los $1.877.862 en junio de 2026, lo que representa un incremento del 10,5% en comparación con el primer semestre del año anterior.
A pesar de este aumento, las pretensiones salariales no logran acompañar el ritmo de la inflación, que se situó en 16,8% en el mismo período. Esto indica un cambio de tendencia respecto a años anteriores, donde las expectativas salariales superaban el aumento del costo de vida. En 2025, por ejemplo, el salario pretendido había subido un 24,28% frente a una inflación del 15,1%.
El CEO de Bumeran, Federico Barni, comentó que la brecha entre la inflación y el salario pretendido sugiere que los trabajadores están ajustando sus expectativas a una nueva realidad económica, donde no solo buscan recuperar el poder adquisitivo, sino también encontrar oportunidades laborales sostenibles.
En junio, el salario promedio mostró un aumento de $178.578 respecto a enero, cuando se ubicó en $1.699.284. Al analizar las diferencias por nivel de experiencia, quienes buscan cargos de supervisor o jefe pidieron en promedio $2.686.899, mientras que los segmentos senior y semi senior solicitaron $1.899.599.
Entre los sectores, Marketing y Comunicación lideró el aumento en el segmento junior con un incremento del 19,84%, alcanzando un salario promedio de $1.428.036. En el segmento semi senior y senior, el sector de Otros, que incluye gastronomía y turismo, reportó un aumento del 19,46%, con un salario promedio de $1.854.939.
El informe también abordó la brecha salarial de género, que en junio se ubicó en 7,52%, con un promedio de $1.938.667 para hombres y $1.803.119 para mujeres. Esta diferencia se amplía conforme aumenta el nivel de seniority, alcanzando un 13,99% en los puestos de supervisor y jefe.

