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Mundial 2026 16 junio, 2026

DESAFÍOS LOGÍSTICOS DEL MUNDIAL 2026: LARGAS DISTANCIAS Y CLIMAS VARIABLES PARA LAS SELECCIONES

El Mundial 2026 presenta a las selecciones un reto inédito con extensos traslados y condiciones climáticas diversas que afectan su preparación.

Mundial 2026

El Mundial 2026, que se llevará a cabo en conjunto entre Estados Unidos, Canadá y México, enfrenta a las selecciones con un escenario logístico sin precedentes. Este torneo obliga a los equipos a realizar largos desplazamientos internacionales, adaptarse a diferentes husos horarios y lidiar con la variabilidad de la altitud, el calor y la humedad durante la fase de grupos, según un análisis del Chicago Tribune.

La planificación de viajes y entrenamientos se ha convertido en un aspecto crucial para el rendimiento de los equipos. Por ejemplo, la selección de Curazao deberá recorrer aproximadamente 8.530 kilómetros (5.300 millas) desde su base en Florida hasta las sedes de sus partidos en Houston, Kansas City y Filadelfia. De manera similar, Bosnia-Herzegovina sumará cerca de 8.370 kilómetros (5.200 millas) viajando desde su concentración en Utah hacia encuentros en Toronto, Los Ángeles y Seattle.

El entrenador de República Checa, Miroslav Koubek, expresó su preocupación por los extensos viajes, afirmando: “Simplemente tenemos que vivir con ello porque así lo planificaron otros para nosotros”. Koubek también destacó que, a pesar de una buena logística, no es ideal tener que viajar tanto, lo que puede afectar el rendimiento del equipo.

Por su parte, el director técnico de Turquía, Vincenzo Montella, comentó sobre la necesidad de adaptarse a este nuevo formato: “Esta es la realidad, tenemos que adaptarnos. Después de una noche así, ya sabe, hacen falta unos días para recuperarse”. Montella enfatizó que las grandes distancias entre las sedes son un desafío que deben enfrentar.

La altitud también representa un reto significativo. La selección de Corea del Sur jugará todos sus partidos en México, donde deberá adaptarse a la altitud de Ciudad de México (2.195 metros) y Guadalajara (1.495 metros). Su entrenador, Hong Myung-bo, mencionó que, a pesar de los entrenamientos específicos para la altitud, el cansancio se hizo evidente en la segunda mitad de los partidos.

El clima también influye en el desempeño de los equipos. Vinícius Júnior, delantero de Brasil, destacó que las altas temperaturas y la sequedad del campo afectan el ritmo del juego. “El clima, el calor, el campo se seca demasiado rápido y el partido se traba mucho”, comentó tras un partido en East Rutherford, Nueva Jersey.

Las diferencias en las distancias recorridas por las selecciones son notables. Mientras que Canadá voló casi 3.220 kilómetros (2.000 millas) entre Toronto y Vancouver, Estados Unidos enfrentará un recorrido similar entre su centro de entrenamiento en Irvine y sus partidos en Los Ángeles y Seattle. En contraste, México recorrerá menos de 965 kilómetros (600 millas) dentro de su territorio.

La FIFA ha intentado mitigar el impacto de estos traslados agrupando a los equipos en bloques geográficos. Sin embargo, la dispersión de sedes y las diferencias de altitud y clima continúan siendo uno de los principales retos del torneo, que podría influir significativamente en el rendimiento de los jugadores a lo largo de la competencia.

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