NUEVAS REVELACIONES EN EL FEMICIDIO DE DULCE: POSIBLE EXPLOTACIÓN SEXUAL
El caso de Dulce María Beatriz Candia, asesinada en Misiones, suma nuevos elementos que apuntan a la explotación sexual y posibles encubrimientos.

A un mes del femicidio de Dulce María Beatriz Candia, una joven de 17 años encontrada sin vida en una obra en construcción en Misiones, la investigación ha tomado un giro significativo. Un testigo ha declarado que la adolescente podría haber sido víctima de explotación sexual, lo que ha llevado a la querella a solicitar nuevas indagatorias y pruebas.
El principal sospechoso, un remisero de 46 años identificado como Mario Alberto Y., ya estaba bajo la lupa por su relación con la joven, quien fue vista con él en las cercanías del lugar donde se halló su cuerpo. Sin embargo, la reciente declaración ha revelado vínculos adicionales entre el sospechoso y otros posibles encubridores, aumentando la complejidad del caso.
Fuentes judiciales indican que el testigo no solo relacionó a una vecina con la explotación de Dulce, sino que también mencionó al mismo Mario Y., actualmente imputado por el crimen. Además, ha surgido una inquietante acusación de que el remisero podría haber “mandado a matar” a Dulce por un supuesto embarazo, aunque la autopsia no encontró pruebas de gestación. No obstante, se esperan resultados de estudios genéticos que podrían aclarar esta situación.
La revelación ha llevado a la querella a preparar una serie de medidas para profundizar la investigación, incluyendo ampliaciones de declaraciones y nuevas pericias. Según el abogado Marcos Almirante Padilha, hay indicios de encubrimiento por parte de personas que tenían conocimiento sobre la relación entre el remisero y la joven.
Padilha también ha criticado la actuación de la Comisaría de la Mujer de Eldorado, donde la madre de Dulce intentó denunciar su desaparición entre el 18 y 19 de mayo, pero le negaron el trámite argumentando que “no era jurisdicción”. “Lo que ocurrió con Dulce podía haber tenido otro desenlace que lamentablemente no sabremos”, lamentó el abogado, sugiriendo que se podrían iniciar acciones legales contra los efectivos involucrados.
Las investigaciones continúan, con pericias sobre celulares y dispositivos electrónicos del principal sospechoso, para reconstruir sus movimientos y determinar su vínculo con la víctima. Además, se ha solicitado el uso de pruebas de luminol para detectar posibles restos genéticos en la escena del crimen.
La desaparición de Dulce fue denunciada el 17 de mayo, tras lo cual se inició una búsqueda que conmocionó a la provincia. Su cuerpo fue encontrado el 19 de mayo en un pozo ciego, y la autopsia reveló signos de asfixia mecánica, lo que confirma la brutalidad del crimen.