IRÁN Y ESTADOS UNIDOS TRAZAN UN PLAN PARA LOGRAR UN ACUERDO EN 60 DÍAS
Pakistán y Catar mediaron en las conversaciones entre Irán y Estados Unidos, que culminaron en una hoja de ruta para abordar el conflicto en Oriente Medio.

En un desarrollo significativo para la diplomacia internacional, Irán y Estados Unidos han acordado una hoja de ruta con el objetivo de alcanzar un acuerdo en un plazo de 60 días. Este anuncio fue realizado por Pakistán y Catar, los países mediadores, tras la primera ronda de negociaciones llevada a cabo en Burgenstock, Suiza.
El comunicado conjunto de los mediadores indica que se establecerá un Comité de Alto Nivel, encargado de definir los próximos pasos hacia un pacto final. Este acuerdo busca abordar el conflicto en Oriente Medio, donde la tensión ha aumentado, especialmente en el estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el transporte de petróleo.
Uno de los principales avances en las conversaciones fue la creación de una célula de desconflicto para gestionar la situación militar en Líbano. Este mecanismo incluirá al gobierno libanés y tiene como objetivo asegurar el cumplimiento de un alto el fuego y la terminación de operaciones militares en la región.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, destacó la mediación de Pakistán y Catar, indicando que ha logrado un progreso significativo para poner fin a la guerra en Líbano. Sin embargo, la efectividad de la célula de desconflicto aún está por verse, dado el continuo enfrentamiento entre Hezbollah e Israel.
Las negociaciones se desarrollaron en un contexto de tensiones, con intercambios de amenazas entre Washington y Teherán. El presidente estadounidense, Donald Trump, instó a Irán a frenar a sus aliados en Líbano, mientras que el negociador iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió sobre las consecuencias de tales declaraciones.
Las conversaciones también abordan otros temas críticos, como el programa nuclear iraní y las sanciones económicas. Irán ha insistido en que no renunciará a su derecho al enriquecimiento de uranio, mientras que Estados Unidos busca mantener a Teherán en la mesa de negociación.
Este acuerdo podría tener un impacto significativo en la economía global, ya que se prevé que permita a Irán vender petróleo sin restricciones y acceder a miles de millones de dólares en activos congelados.


