FALLECIÓ ROBERT ‘BOBBY’ PRINCE, COMPOSITOR DEL ICÓNICO VIDEOJUEGO DOOM
El reconocido musicalizador de la banda sonora de Doom falleció a los 81 años. Su legado en la música de videojuegos perdurará.
Robert «Bobby» Prince, célebre por ser el compositor de la banda sonora del emblemático videojuego Doom, ha fallecido a los 81 años tras una enfermedad que no fue especificada. La noticia fue confirmada por la compañía id Software, responsable del lanzamiento del juego en 1993.
Prince, oriundo de Indiana, Estados Unidos, es considerado un pionero en la musicalización de videojuegos. Su trabajo en Doom fue destacado por su capacidad para crear una música adecuada a las limitaciones tecnológicas de la época, logrando que la banda sonora fuera perfecta para la experiencia del juego, que involucra un viaje lleno de acción y demonios.
Recientemente, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos reconoció su obra, mencionando que, a pesar de las restricciones de los controladores de sonido de los años 90, Prince logró una composición que resonó con los jugadores. Además, se destacó su habilidad para equilibrar los efectos de sonido con la música, utilizando diferentes frecuencias para que ambos elementos se complementaran.
En un homenaje en redes sociales, id Software expresó: «Descansa en paz, Bobby Prince, pionero de la música de videojuegos. Tu música vivirá por siempre». A lo largo de su carrera, Prince también trabajó en otros títulos icónicos como Wolfenstein 3D, Duke Nukem 3D y Rise of the Triad, además de contribuir a producciones cinematográficas.
Antes de dedicarse a la música, Prince fue teniente primero en la Guerra de Vietnam y se graduó como abogado en la década de 1970. No obstante, su legado perdurará principalmente por su influencia en la industria de los videojuegos.
Doom es considerado uno de los grandes clásicos en la historia de los videojuegos, consolidándose como un referente del género de disparos en primera persona. A lo largo de los años, ha sido objeto de experimentos como correr el juego en plataformas inusuales, incluyendo calculadoras y pruebas de embarazo.
