AURELIO ROJAS: COMER DESPUÉS DE ENTRENAR PUEDE PERJUDICAR LA RECUPERACIÓN
El cardiólogo Aurelio Rojas advierte sobre el impacto negativo de comer inmediatamente después de hacer ejercicio, sugiriendo esperar entre 45 y 60 minutos.

El cardiólogo Aurelio Rojas ha generado debate sobre una práctica común entre quienes realizan actividad física: comer justo después de entrenar. Según Rojas, esta costumbre puede ser contraproducente, ya que interfiere en procesos metabólicos importantes y en la reparación celular.
Durante una sesión de ejercicio, el cuerpo libera una proteína llamada factor de crecimiento de fibroblastos 21 (FGF21), que juega un papel crucial en la reparación y regeneración celular. Esta proteína no solo activa la quema de grasa, sino que también mejora la sensibilidad a la insulina y protege las células del estrés oxidativo. Sin embargo, el cardiólogo advierte que consumir alimentos, especialmente carbohidratos de rápida absorción, inmediatamente después de entrenar puede interrumpir la liberación de FGF21, lo que resulta en la pérdida de beneficios del ejercicio.
Rojas recomienda esperar al menos 45 a 60 minutos tras finalizar el entrenamiento para ingerir alimentos. Este tiempo permite que el cuerpo continúe con el proceso de reparación, regule adecuadamente la insulina y optimice la eficiencia energética de las células. “No es solo lo que comes, sino cuándo; tu corazón también lo nota”, enfatiza el especialista.
Además, el cardiólogo aclara que no se debe evitar la comida después de entrenar, sino que es esencial saber cuándo consumirla. Para sesiones de ejercicio prolongadas o intensas, puede ser necesario comer antes de entrenar, pero solo en cantidades moderadas para no afectar el rendimiento.
Esta recomendación se alinea con estudios recientes que indican que el FGF21 alcanza su punto máximo aproximadamente una hora después de la actividad física, lo que subraya la importancia de la sincronización en la alimentación post-entrenamiento.
