EL PETRÓLEO SE DESPLOMA UN 40% DESDE SU PICO, ALTERANDO EL PANORAMA PARA LOS INVERSORES
El crudo ha vuelto a los 70 dólares por barril, lo que modifica las expectativas del mercado global tras el conflicto en Medio Oriente.

El precio del petróleo ha caído esta semana a la zona de los 70 dólares por barril, alcanzando niveles similares a los previos a la guerra en Medio Oriente. El crudo WTI se cotiza a 69,85 dólares y el Brent a 72,8 dólares, lo que representa una disminución cercana al 40% desde su pico en abril, durante los intensos enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán.
Este cambio en el mercado es tanto operativo como geopolítico. Los buques han comenzado a transitar el estrecho de Ormuz con sus señales satelitales activadas, lo que indica una recuperación de la confianza en el paso seguro. La Organización Marítima Internacional ha recibido garantías de seguridad para cientos de embarcaciones que salen del Golfo Pérsico. Además, los Emiratos Árabes Unidos ya están exportando al 85% de su capacidad previa a la guerra, con la venta de aproximadamente 60 millones de barriles en las últimas semanas.
En el ámbito diplomático, se han reportado avances iniciales en las negociaciones entre Washington y Teherán, aunque el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que el proceso será largo. Esta nueva estructura del mercado ha llevado al Brent a entrar en “contango” por primera vez desde febrero, lo que indica una posible sobreoferta.
A pesar de la caída en los precios, los inventarios de crudo en Estados Unidos están en su nivel más bajo desde 1984. Las existencias en Cushing, Oklahoma, han caído por debajo de los 19 millones de barriles, lo que muchos analistas consideran un mínimo operativo. Este estrecho margen de seguridad implica que cualquier ruptura en el alto el fuego podría causar un aumento rápido en los precios del crudo.
El clima político en Estados Unidos también ha cambiado, con el Senado, que tiene mayoría republicana, votando simbólicamente para terminar la guerra con Irán. Esta crítica al presidente Trump sugiere una disminución del apoyo interno para el esfuerzo bélico. Al mismo tiempo, Trump ha ordenado investigar por qué los precios de la gasolina no caen más rápidamente, a pesar de la caída en el crudo.
Para los inversores globales, este escenario implica una revisión de tres ejes principales: el posicionamiento sectorial, la prima de riesgo geopolítico y la trayectoria de la inflación global. La caída del crudo puede provocar un cambio en los liderazgos del mercado, favoreciendo a sectores como el de consumidores discrecionales y las aerolíneas, mientras que los energéticos podrían verse afectados.
En tan solo ocho semanas, el mercado ha pasado de una narrativa de guerra y escasez a una de negociaciones y abundancia técnica, reflejando un cambio significativo en las expectativas de los inversores.