AUMENTO DE TEMPERATURAS EN EUROPA: EL FENÓMENO DEL DOMO DE CALOR
Las altas temperaturas en Europa están vinculadas a un fenómeno meteorológico conocido como domo de calor, que afecta a varias regiones del continente.

Europa occidental y central enfrenta un episodio de calor extremo que está generando temperaturas récord, con un fenómeno meteorológico conocido como domo de calor a la cabeza de este aumento térmico. Este fenómeno, que consiste en una amplia zona de alta presión en la atmósfera, está impidiendo que el aire caliente ascienda y forme nubes, lo que provoca un calentamiento continuo del suelo.
Según la Real Sociedad Meteorológica de Inglaterra, este sistema de alta presión actúa como una tapa, atrapando el calor y aumentando las temperaturas día tras día. Este efecto es similar a cómo se calienta el aire al comprimirlo, como sucede en una bomba de bicicleta.
Las proyecciones indican que las temperaturas en algunas regiones de Europa podrían superar en 10 grados Celsius los niveles normales para esta época del año. En el Reino Unido, se ha emitido una alerta roja por calor extremo, el nivel más alto, con pronósticos de hasta 40 grados Celsius en zonas de Gales y el sur de Inglaterra, incluida Londres. Si se cumplen estas expectativas, podría ser el día más caluroso registrado tan temprano en el año.
En Francia, se prevé que las temperaturas en París alcancen también los 40 grados Celsius, mientras que más de la mitad del país está bajo alerta roja por ola de calor. Otros países como España, Portugal, Suiza y Alemania también están experimentando condiciones similares, con temperaturas que oscilan entre los 30 y 40 grados Celsius.
Los científicos advierten que, aunque los domos de calor son parte de la variabilidad climática natural, el cambio climático está incrementando tanto la frecuencia como la intensidad de estos fenómenos. Esto se traduce en un clima más cálido que facilita la formación de olas de calor prolongadas y severas.
Este episodio de calor extremo se suma a un mes de mayo que ya había registrado temperaturas récord en el Reino Unido y Francia, lo que resalta la tendencia creciente de estos eventos climáticos adversos.