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Ciencia 26 junio, 2026

EL MOMENTO IDEAL PARA TOMAR CAFÉ SEGÚN ANDREW HUBERMAN

Un neurocientífico de Stanford revela que esperar 90 minutos tras despertarse mejora la energía y el estado de ánimo.

Andrew Huberman, neurocientífico de Stanford

Andrew Huberman, neurocientífico de la Universidad de Stanford y creador del podcast Huberman Lab, ha compartido su perspectiva sobre el consumo de café en las primeras horas del día. Contrario a lo que muchos creen, el especialista sugiere que el mejor momento para disfrutar de la primera taza de café no es al levantarse, sino entre 90 y 120 minutos después.

Según Huberman, al despertar, los niveles de adenosina, una molécula que induce somnolencia, están en su punto más bajo. En este periodo, el cuerpo experimenta un pico natural de cortisol, una hormona que nos ayuda a activarnos sin necesidad de estimulantes. Consumir café inmediatamente puede bloquear los receptores de adenosina en el cerebro, pero no elimina la molécula, lo que provoca que la energía que brinda la cafeína sea efímera y que se sufra un bajón de energía más pronunciado a media mañana.

El neurocientífico explica que, al retrasar la ingesta de cafeína, se permite que el organismo aproveche el pico de cortisol matutino, logrando así un estado de alerta más elevado al momento de consumir café. Esto no solo aumenta el antojo por la bebida, sino que también optimiza su efecto.

Quienes siguen esta recomendación notan tres beneficios principales:

  • Mayor energía sostenida durante la mañana, evitando el típico pico y caída brusca que provoca el café temprano.
  • Menor dependencia de la cafeína por la tarde, lo que contribuye a mejorar la calidad del sueño nocturno.
  • Mejor humor y estabilidad emocional a lo largo del día.

Emma Loewe, periodista especializada en salud, puso a prueba este consejo durante seis meses y reportó que, al esperar 90 minutos para tomar café, el efecto energizante fue mucho más intenso y duradero que en su rutina anterior.

Huberman también aconseja aprovechar esos primeros 90 minutos tras despertarse para hidratarse, exponerse a la luz solar y realizar algún tipo de movimiento. Estas acciones estimulan la producción de cortisol, haciendo que la espera sea más llevadera y que el café, una vez consumido, sea más efectivo.

Mujer sonriente disfrutando de una taza de café en un ambiente acogedor
Una mujer sonríe mientras saborea su café en una cafetería
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