¿ES CIERTO QUE COMER FRUTA DE NOCHE ENGORDA? LA CIENCIA RESPONDE
Mitos sobre la fruta nocturna desmentidos por la evidencia científica: no engorda si se consume con moderación.

La creencia popular sostiene que comer fruta de noche engorda o perjudica el sueño, pero la evidencia científica sugiere que la realidad es más compleja. Según expertos, el aumento de peso se produce cuando se consumen más calorías de las que el organismo quema, independientemente del horario de ingesta.
Los especialistas destacan que muchas frutas son bajas en calorías y ricas en fibra, lo que las convierte en una opción más saludable en comparación con otros snacks como papas fritas o dulces. Por lo tanto, una porción moderada de fruta antes de dormir puede ser beneficiosa.
Otro mito común es que la fruta nocturna causa fermentación y problemas digestivos. Sin embargo, el tracto gastrointestinal sigue funcionando durante la noche, y las frutas suelen ser fáciles de digerir. Aquellos con condiciones como síndrome de intestino irritable pueden optar por porciones más pequeñas.
En cuanto a los azúcares presentes en las frutas, aunque contienen azúcares naturales, también aportan fibra y antioxidantes que ayudan a controlar la absorción de glucosa. Esto significa que, en general, las frutas enteras tienen un índice glucémico bajo, evitando picos bruscos de azúcar en sangre.
El cardiólogo Aurelio Rojas advierte que no todas las frutas son recomendables para la noche. Frutas con alta carga de azúcares, como el mango y la banana, pueden afectar la calidad del sueño. En cambio, el kiwi, los frutos rojos y la manzana son opciones más adecuadas para cenar, ya que promueven un mejor descanso y no generan picos de insulina.
Para maximizar los beneficios de consumir fruta por la noche, se sugiere prestar atención a la porción, evitando combinaciones con postres azucarados, y dejar pasar al menos una hora entre la cena y el momento de dormir. La clave radica en la calidad de la dieta y la elección de las frutas.

